En la Casa de América en Madrid, el presidente Mauricio Macri fue recibido por el peruano Mario Vargas Llosa en una charla donde no esquivar asuntos de la tierra natal y tomó protagonismo el escándalo de corrupción de Odebrecht, en Brasil.
"Nada contribuyó tanto a conocer la corrupción como Odebrecht, vamos a tener que hacerle un monumento", ironizó Mauricio Macri sobre la causa de la constructora que desmanteló una red de corrupción en el país vecino.
Dentro de este caso, Macri no dudó en respaldar al director de la Agencia Federal de Inteligencia, Gustavo Arribas, acusado de recibir cinco transferencias de dinero de un sujeto ligado a la constructora. "Han querido golpearlo absurdamente", remarcó el presidente de Argentina.
La distendida entrevista entre Macri y Vargas Llosa duró cerca de una hora, donde además de debatir sobre cuestiones regionales como la situación política de Venezuela o la asunción de Trump como presidente de Estados Unidos,el mandatario remarcó algunos puntos altos de su llegada al poder.