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Actualidad EL NUEVO GOBIERNO

Martín Guzmán a Economía: ¿Qué piensa el académico que renegociará la deuda?

Finalmente se conoció quiénes serán los ministros de Alberto Fernández. El colaborador del Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, designado en Economía.

Martín Guzmán a Economía: ¿Qué piensa el académico que renegociará la deuda?

Martín Guzmán a Economía: ¿Qué piensa el académico que renegociará la deuda?

Por: Candelaria Botto

Martín Guzmán es economista, se egresó de la Universidad de La Plata y luego hizo el Máster y Doctorado en la Universidad de Brown, Estados Unidos. Es conocido por trabajar junto a Joseph Stiglitz, premio Nobel de Economía en 2001 por sus análisis sobre mercados e información asimétrica.

El economista de 37 años es especialista en los temas que más preocupan en la actual coyuntura económica: deuda soberana, macroeconomía y desarrollo económico. De hecho, en agosto estuvo a cargo de un curso intensivo sobre Deuda Soberana en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires. 

Si bien Guzmán vivía en Nueva York, donde trabajaba como profesor de la Universidad de Columbia, ya se encuentra en Buenos Aires para comenzar su labor. De todas formas, el académico mantenía cargos en el país como profesor de "Macroeconomía" en la Universidad de Buenos Aires y de "Moneda, Crédito y Bancos" en la Universidad Nacional de La Plata.

¿Qué piensa el encargado de renegociar la deuda?

Lo bueno de esta asunción es que conocemos el plan que trae bajo el brazo, ya que Guzmán viene trabajando específicamente sobre la economía argentina y su actual crisis. En este sentido, nos basaremos en lo que expuso en "Resolución de crisis de deuda soberana: ¿esta vez será diferente?", presentada en la XII Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo el pasado 19 de noviembre en Génova y en diversas entrevistas que dio en el último tiempo.

El economista plantea los desafíos actuales y presenta una posible resolución para evitar caer, nuevamente, en una crisis de deuda soberana. Uno de los principales problemas que identifica Guzmán es lo tarde que suelen llegar las negociaciones en la búsqueda de cumplir con los contratos, cuando ya se sabe que en el mediano plazo no se pueden cumplir: la diferencia entre los compromisos de pago y los recursos de hacer frente a los mismos. 

A su vez, como las negociaciones suelen demorarse (se hacen cuando ya se declara el default), el alivio que generan es muy reducido. De esta manera, la recuperación económica para hacer frente a los compromisos termina recayendo en la suerte (para Argentina sería un aumento en los precios internacionales de los commodities, algo que no se avisora para los próximos años).

"Cada dólar que se pague es mas recesión para argentina" dijo Guzmán en entrevista con Critica Radio.

Sin suerte, se entra en una espiral recesiva: se profundiza el ajuste fiscal en la búsqueda de conseguir dólares para pagar los compromisos, esto genera una depresión de la demanda que impacta negativamente en la producción, lo que implica menores impuestos recaudados y, por ende, es necesario un nuevo ajuste. Así sucesivamente, la crisis se profundiza y hay mayores probabilidades de terminar en nuevas reestructuraciones de deuda ante la incapacidad de pago. Pierde el país y los acreedores. 

“Argentina necesita generar capacidad de repago, ya lo dijo Néstor Kirchner: los muertos no pueden pagar sus deudas”, sostuvo el economista en entrevista con Critica Radio.

En este sentido, la propuesta es reperfilar los vencimientos para dar mayor aire a la economía argentina. En línea con lo planteado por Alberto Fernández en varias entrevistas, es necesario que la economía argentina se recupere, crezca y así poder generar los excedentes para pagar la deuda. 

Por lo tanto, se trata de suspender los pagos de vencimientos tanto de capital como de intereses para poder contar con esos dólares para fomentar políticas de desarrollo económico. Sería necesario también pensar como negociar la capitalización de esos intereses para que no se transforme en un monto impagable para el país futuro.

Nadie quiere un default

Esta perspectiva es la que esta detrás del planteo ¿Por qué acreedores aceptarían no cobrar por al menos dos años? Porque es la manera en la cual podrán cobrar la mayor parte. Si entramos en default el proceso de negociación seria sobre un peor escenario, ya que el país entraría en una espiral desestabilizante donde todos los agentes pierden y las imposibilidad de previsión daría por resultado una mayor quita para los acreedores.

Incluso si evaluamos las cotizaciones actuales de los bonos argentinos podemos ver que los mercados ya descuentan un default, lo mismo indica el nivel de Riesgo País arriba de los dos mil puntos. Los problemas para el pago de la deuda ya son evidentes para todos los agentes económicos. De hecho, se hizo oficial desde que Lacunza anunció el reperfilamiento de la deuda en pesos.

Esta situación se corresponde al fuerte endeudamiento que tuvo el país durante 2016 y 2017, cuando fue la economía emergente que más se endeudo en el mundo, y que en 2018, con un contexto internacional más adverso e indicadores macroeconómicos que no mejoraban, tuvo que acudir al Fondo Monetario Internacional para no caer en un default. 

Sin embargo, estos dólares no se usaron en política de desarrollo económico lo que no permitió generar los excedentes necesarios para afrontar sus compromisos de deuda. Este punto es central porque demuestra la responsabilidad del FMI en la situación actual, que será una carta importante a la hora de pensar la renegociación del préstamo.

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