El Gobierno anunció que aplicará este año un nuevo recorte en los subsidios al Grupo de Bandera (Aerolíneas y Austral), que en 2016 había sido de 320 millones de dólares y para éste están pautados 180 millones.
La reducción se da en un contexto inflacionario, con acuerdos paritarios en el sector de entre 35 y 44% y aumentos de los combustibles y costos de mantenimiento de las aeronaves.
El Gobierno se había comprometido a presentar el balance del año pasado entre abril y junio, pero aún no terminó de hacer las cuentas para su difusión, por lo que no se conoce con certeza cuánto pierde ni cómo se financia.
La reducción en los subsidios que pretende mostrar Cambiemos como una mejora en el saldo operativo se dará a costa de un achicamiento de la empresa, mediante un menor ritmo de inversiones, ya sea por una baja en la compra de aviones o la venta de los existentes.
Los principales ingresos de la compañía son la venta de pasajes y paquetes turísticos, las comisiones por alquileres de autos y hoteles y el mantenimiento que ofrece a otras aerolíneas.
En lo que va de 2017, el Grupo de Bandera ya consumió el 78% de lo previsto como aporte estatal, 3288 millones de pesos de los 4223 millones pautados. El titular de Aerolíneas, Mario Dell’Acqua, anticipó que se ajustarán las cuentas internas y no se pedirán aportes extras al Estado