Actualidad ELECCIONES 2019

Peronismo kirchnerista o kirchnerismo peronista: ¿Quiénes se sumarían al "frente patriótico"?

El encuentro de ayer por la tarde en la sede del Partido Justicialista comenzó a dar forma al armado electoral para las próximas elecciones nacionales.

A priori el objetivo parece ser lograr un acuerdo y terminar de cerrar un frente electoral antes del 22 de junio.

A priori el objetivo parece ser lograr un acuerdo y terminar de cerrar un frente electoral antes del 22 de junio.

Por: Daniel Maffey

En una reunión de 50 minutos en la que Cristina fue la principal oradora y en un ámbito que no pisaba, al menos formalmente, desde el año 2003, la tantas veces repetida “unidad peronista” parece haber comenzado.

La presencia de la ex presidenta en  la calle Matheu es al momento su gesto más electoral y da cuenta de un momento de construcción política. Si la presentación del libro la semana pasada fue la reinstalación pública de su figura, este hecho presenta sus aspiraciones políticas de manera más concreta.

A priori el objetivo parece ser lograr un acuerdo y terminar de cerrar un frente electoral antes del 22 de junio. Sin embargo, no hubo confirmación de candidaturas, la política argentina se reduce en especulaciones a partir de gestos.

Dentro de los presentes en la “foto” podemos pensarla en cuatro grandes áreas:

  1. Gobernadores (peso territorial) con Lucía Corpacci, Rosana Bertone y Gildo Insfrán (Formosa)
  2. Peso político en la provincia de Bs.As: Fernando Espinosa (diputado y ex intendente de La Matanza); Verónica Magario (intendenta de La Matanza) y Julián Domínguez (ex diputado y ex ministro de Agricultura)
  3. Precandidatos presidenciales Daniel Scioli, Agustín Rossi y Felipe Solá
  4. Tres figuras claves: Hugo Moyano (secretario general del Sindicato de Camioneros); Alberto Fernández (ex Jefe de Gabinete) y Oscar Parrilli (ex director de la AFI)

Esta unidad peronista de la que se habla por lo pronto no lo es. Cuando uno pasa lista ve que en gran medida están los resabios de lo que fueron los 12 años del kirchnerismo que de alguna manera tienen en CFK una solución a estos tres años y medio de dudas.

La unidad peronista vendrá de la mano de una eventual, total o parcial, migración del otro espacio que representa a este monstruo y que es Alternativa Federal. Massa, Lavagna y Urtubey, en ese orden, son quienes pueden protagonizar o no este punto.

En esta línea se pronunció hace instantes Alberto Fernández, figura cercana a Cristina y quien planteó que “no va a parar hasta que Massa se incorpore a la unidad”.

¿A quién le conviene y a quién no esta “unidad peronista”?

Al Gobierno le da la posibilidad de subir al ring a CFK y poder instalar nuevamente la estrategia de polarización que tan efectiva resultó en las elecciones del año 2015. Esta tensión entre el nosotros o ellos, entre la República y el autoritarismo.

Al peronismo dialoguista nucleado en la Alternativa Federal lo pone en una situación de apremio. O bien los votos heredados son claves para ganar las elecciones o bien sus  votos orgánicos son la herramienta que lleva a otro a la presidencia.

La realidad es que a la fecha, y con las próximas elecciones a menos de tres meses, 88 días, la suerte de la arena política argentina parece decidida a partir de la hipótesis de los tercios.

Tres cuadros políticos donde al momento sólo se observa la prolongación de aquellos antagonismos de las últimas presidenciales, Cambiemos y Macri por un lado, el Kirchnerismo y Cristina por el otro.

¿Kirchnerismo peronista o peronismo kirchnerista?

Muy probablemente las elecciones del 2019 sean el último cartucho político que el andamiaje kirchnerista tenga como cuadro político.

A la fecha es posible observar un partido donde Cristina es plataforma y techo de un espacio que en función a los atributos de su líder y sustento político, no evidencia posibilidad alguna de renovación ni fidelidad ante un eventual resultado adverso.

El peronismo dialoguista por su parte, continúa con grandes incertidumbres respecto de su capacidad de reorganización. Posicionalmente ubicado entre dos extremos del “no”, donde resalta una imagen no kirchnerista y no macrista, pero sin una identidad captadora de votos. 

Cambiemos y las elecciones 

La pregunta ahora que Macri es gobierno y no oposición es ¿hasta cuándo podrá funcionar el “no volver al pasado” como rédito político? Los contrapuntos planteados durante la campaña pierden algo de sentido ahora que es el presidente.

Macri tiene que bajar la inflación y estabilizar el dólar, es muy difícil equilibrar su candidatura recibiendo sacudones casi a diario. Tiene que rendir en economía y ver si con eso alcanza.

En esta nota:

Comentarios