Jair Bolsonaro, el presidente de Brasil, encabezó este domingo en la ciudad de Río de Janeiro una multitudinaria caravana de motociclistas en respaldo de su gobierno y encontra de las medidas restrictivas por la pandemia del coronavirus.
Sin barbijo y sin cuidar el distanciamiento social, el primer mandatario brasileño transmitió la marcha en vivo desde su canal de Facebook. Allí recibió mensajes de apoyo pero sobre todo millones de críticas por alentar a este tipo de aglomeraciones en un momento crítico para el país carioca.
La Alcaldía de Río de Janeiro estima que entre 10.000 y 15.000 personas participaron del acto, para el cual también trabajaron 1.000 policías.
En Brasil los casos de coronavirus siguen aumentando y las muertes por la enfermedad, también. Desde el comienzo del brote se registraron más de 16 millones de contagios y el número de personas fallecidas como consecuencia del virus del COVID-19 supera los 446 mil.
A pesar del preocupante panorama, el jefe de Estado no duda en convocar a estos eventos multitudinarios en miras de la reelección de su mandato en las elecciones del año próximo.
La marcha de motos partió del Parque Olímpico, sede de los Juegos Olímpicos de 2016 y durante una hora y media recorrió 40 kilómetros de las playas del la ciudad carioca como Ipanema y Copacabana.
Tras media hora de caravana a bordo de una motocicleta, Bolsonaro detuvo la marcha en la playa Flamengo y sin usar tapabocas se acercó con su vehículo a saludar a la multitud que lo ovasionó con banderas y cantos en su apoyo.
"Mi ejército nunca saldrá a la calle para obligarte a quedarte en casa", dijo a modo de discurso improvisado y reiteró su oposición a disponer medidas que mitiguen los contagios de coronavirus en su país.
"Sin ninguna evidencia científica, gobernadores y alcaldes han impuesto confinamiento o toque de queda. Estamos dispuestos a tomar todas las medidas necesarias para garantizar su libertad", agregó.
Esta semana Bolsonaro fue multado por el Gobierno de Maranhão después de participar en un acto público sin mascarilla y provocando aglomeraciones. La denuncia fue hecho por Flávio Dino, su gobernador, y el monto de la sanción será fijado después de que el presidente presente su defensa, para lo cual tiene 15 días.