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Ciencia

Día mundial del Parkinson

En Argentina, se estima que alrededor de 120 mil personas padecen Parkinson. Se trata de la segunda enfermedad neurodegenerativa crónica y progresiva más frecuente en el mundo.

Día mundial del Parkinson

Día mundial del Parkinson

La Enfermedad de Parkinson (EP) es una afección del sistema nervioso central causada por la pérdida de células productoras de dopamina en el cerebro. Se la considera una condición neurodegenerativa, porque las células nerviosas (neuronas) en el cerebro que controlan el movimiento se deterioran y se pierden.

El faltante de dopamina genera que los mensajes cerebrales no sean transmitan de la forma adecuada, lo que da como resultado que los movimientos, coordinación, tono muscular y el equilibrio se vean afectados drásticamente, entre otras cosas. También es considerada una enfermedad progresiva, lo que significa que los síntomas aparecen gradualmente y empeoran lentamente.

Con intenciones de informar y concientizar sobre la enfermedad, Parkinson y Yo facilita el acceso a la información actualizada sobre los últimos avances y alternativas terapéuticas disponibles para su tratamiento. 

Algunas cifras de atención

  • Actualmente, 175.000 personas en el mundo reciben la terapia de Estimulación Cerebral Profunda (o DBS por sus siglas en inglés).
  • La EP es una de las enfermedades neurodegenerativas más comunes relacionadas con la edad, afecta al 1% de los pacientes mayores de 60 años y al 0,3% de la población general, calculándose una prevalencia cercana al doble de la actual para el año 2030, de acuerdo a la Escuela de Medicina de la Universidad de Texas.
  • Se calcula que en Argentinas más de 90.000 personas conviven con esta enfermedad, según la Asociación Parkinson Argentina.

¿Cómo se diagnostica?

El no haber una prueba específica para la condición, la Enfermedad de Parkinson es difícil de diagnosticar. Los síntomas varían de persona a persona y varias enfermedades presentan síntomas similares. Por eso, algunas veces se hacen diagnósticos incorrectos.

Cuando una persona sospecha que presenta la enfermedad, es importante que asista pronto con un neurólogo especialista en trastornos del movimiento, el cual le solicitará una serie de pruebas de imagen, laboratorio o genéticas que permitan tener un diagnóstico. Lo más importante es buscar el consejo médico tan pronto como sea posible para tener así una detección temprana.

Los síntomas de la Enfermedad de Parkinson incluyen aquellos que afectan el movimiento: temblor, rigidez muscular y lentitud. Pero también incluyen síntomas que comienzan en un lado del cuerpo:  cambio en la expresión facial (mirada fija, ausencia de parpadeo), falla en balancear un brazo cuando camina, posición encorvada (flexión), hombro congelado, con dolor, cojera o arrastre de una pierna, adormecimiento, hormigueo, dolor o incomodidad en el cuello o las extremidades, voz suave, escritura pequeña, sensación de temblor interno, pérdida del sentido del olfato, depresión o ansiedad.

Tratamientos para la enfermedad

La terapia DBS es una forma de tratamiento que envía impulsos eléctricos a áreas específicas del cerebro que controlan los movimientos.

Actualmente no se cuenta con tratamientos curativos para el párkinson, pero existen distintas opciones para el tratamiento de la enfermedad. Es importante comprender que cada paciente es diferente, por eso es necesario analizar y comprender las necesidades de cada uno, de forma individual a la hora de seleccionar una opción.

Las opciones para tratar el párkinson se podrían clasificar en 2 grandes categorías: Tratamientos Farmacológicos y Tratamiento Quirúrgico. Así mismo, el médico tratante puede prescribir adicionalmente tratamientos como sesiones de terapias con otros profesionales de la salud para ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente y de su familia.

  • Tratamientos farmacológicos: Existen varios medicamentos usados para tratar los síntomas motores de la enfermedad. Estos medicamentos son útiles en las primeras etapas de la enfermedad, pero su efectividad generalmente disminuye con el tiempo; así mismo es posible que con el tiempo requiera mayores dosis de medicamento para obtener control de los síntomas motrices, lo que a futuro podría ocasionar efectos secundarios. 
  • Tratamientos quirúrgicos: Cuando los medicamentos ya no funcionan tan bien para los síntomas motores de los pacientes, la cirugía de estimulación cerebral profunda (DBS) puede ser una opción para mejorar la calidad de estos pacientes. La terapia DBS es una forma de tratamiento que envía impulsos eléctricos a áreas específicas del cerebro que controlan los movimientos. Esto implica un procedimiento quirúrgico para implantar electrodos en el cerebro, conectados a un dispositivo neuroestimulador localizado debajo del pecho o el abdomen. El DBS es altamente efectivo en pacientes seleccionados adecuadamente. 
  • Terapias complementarias: En las primeras etapas de diagnóstico de párkinson, su médico puede recomendar cambios en el estilo de vida y terapias que puedan mejorar algunos síntomas de la enfermedad, o puedan ayudarlo en su vida diaria. Algunas terapias complementarias comúnmente recomendadas son:
    • Cambio en la dieta
    • Terapia de lenguaje
    • Fisioterapia
    • Terapia ocupacional

¿Qué es la terapia de estimulación cerebral profunda?

Como un marcapasos para el corazón, un neuro estimulador produce continuamente impulsos eléctricos que son enviados al cerebro para bloquear o regular los mensajes cerebrales anormales que causan algunos de los síntomas motores del Parkinson.

La terapia DBS puede ayudar a reducir la medicación para el Parkinson. Esto puede disminuir los efectos secundarios relacionados con la medicación, como los movimientos involuntarios (disquinesia). 

La terapia DBS funciona las 24 horas del día; no desaparece mientras duerme y cuando el paciente despierta la encontrará en funcionamiento.

A diferencia de algunas otras terapias utilizadas para tratar los síntomas del Parkinson, el sistema de la terapia DBS no requiere limpieza o relleno diario, el paciente puede bañarse sin preocuparse por su dispositivo.

Con la terapia DBS, algunas personas han podido continuar con las actividades cotidianas que son importantes para ellos, como vestirse, bañarse, cepillarse los dientes y maquillarse. De hecho, cuando se combina con medicamentos, las personas sometidas a la terapia DBS experimentan una mejor calidad de vida, en comparación con aquellos que toman solo usan medicamentos.

A diferencia de algunas cirugías para el Parkinson, la estimulación cerebral profunda es reversible. En la mayoría de los casos, el sistema se puede desconectar o retirar, y no limitará las opciones de tratamiento futuras.

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