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Análisis | Misterios Sin Resolver, una serie documental para amantes de lo policial

Netflix reflota este clásico documental televisivo, con una acercamiento más moderno, pero sin correrse mucho del formato conocido.  

Análisis | Misterios Sin Resolver, una serie documental para amantes de lo policial

El true crime no es un invento de nuestro tiempo, pero parece haberse popularizado al ritmo de la proliferación de las diferentes plataformas de streaming. Netflix se pone a la cabeza en materia de este tipo de contenido documental desde sus diferentes series y especiales, centrados en casos de la vida real, algunos más populares que otros. Entre su mar de propuestas, ahora reflota “Misterios Sin Resolver” (UnsolvedMysteries), serie creada por JohnCosgrove y TerryDunnMeurer en 1987, cuyos episodios sumergían al espectador en distintos casos “por resolver” (obvio), desde investigaciones policiales que quedaron archivadas, hasta enigmas que rozan lo fantástico y paranormal.

A lo largo de sus catorce temporadas, el show contó con la narración y presentación de figuras como Raymond Burr, Karl Malden y Robert Stack, su anfitrión regular; cambió de formato y de cadena varias veces, hasta llegar a su fin en 2010. Este reboot, o 15° entrega, llega de la mano de Shawn Levy, productor ejecutivo de “Stranger Things”, con una mirada más moderna y un caso por episodio, siempre con la supervisión de Cosgrove y Meurer. La nueva “Unsolved Mysteries” nos trae dos tandas de seis capítulos, la primera ya disponible en el servicio on demand, y arranca con “Mystery On The Rooftop”, la extraña muerte de Rey Rivera en 2006.

Este escritor de 32 años, residente de Baltimore, salió de su casa apresuradamente y desapareció sin dejar rastro. Seis días después, y tras encontrar su auto abandonado en un estacionamiento, el grupo de búsqueda notó algo extraño en una de las azoteas del ex Belvedere Hotel, hallazgo que los llevó hasta el cuerpo de Rey, el que supuestamente habría atravesado el techo con bastante fuerza. A pesar de que el caso se terminó “catalogando” como suicidio, muchos detalles alrededor de esta muerte no terminan de encajar para la esposa de Rivera, ni para los investigadores que se comprometieron en una primera instancia. En el medio, aparecen rastros de masonería y la sospechosa figura del mejor amigo y empleador de la víctima.      

Mystery On TheRooftop” se concentra en los testimonios de la esposa de Rey, su familia, periodistas y oficiales que estuvieron a cargo de la investigación. Por supuesto, y cómo el título bien lo indica, este es un caso que todavía no tiene resolución y eso es lo más frustrante de programas como “Misterios Sin Resolver” que se regodean en los oscuros detalles y cierto morbo, para los amantes de lo policial.  

Buscando la complicidad del espectador

A diferencia del programa original, esta versión se concentra en un solo caso por episodio y se extiende a lo largo de una hora, muchas veces, repitiendo los mismos datos, una y otra vez. Se nota que, llegado un punto, ya no hay más información para aportar, y los realizadores rellenan sus capítulos con un poco de drama familiar y reconstrucciones de todo tipo. Es lo que ocurre con “13 Minutes”, la desaparición de Patrice Endres: mujer de 38 años, madre de un adolescente y dueña de un salón de belleza que, durante la hora del almuerzo, también se esfumó sin dejar rastro. Seiscientos días después, sus restos fueron hallados en los bosques cercanos a una iglesia, a diez kilómetros del lugar del supuesto crimen.

Las primeras pericias hablan de un robo que salió mal, suman a varios asesinos en serie que rondaban por la zona de Georgia, allá por 2004, y ponen al segundo marido de la víctima como uno de los sospechosos principales: un hombre 20 mayor que ella y bastante celoso, que no se lleva nada bien con su hijastro. “13 Minutos” deja todavía más cabos sueltos y misterios por resolver (perdón, ese título es pegajoso), pero repite fórmulas que se gastan rápidamente, llevándonos a perder el interés, minuto a minuto.   

Víctimas con rostro

Será por la gran oferta que presenta el género, incluso, dentro de la misma plataforma, o la poca originalidad de la serie, pero “Misterios Sin Resolver” no aporta mucho a un panorama recargado de “hechos reales” que, tal vez, necesita una cuota más de ficción para evadir la situación actual. La idea del show, obviamente, es darle visibilidad a estos casos olvidados y tratar de encontrar nueva información para darles un cierre a sus seres queridos y un poco de justicia para estas víctimas que pasan a un segundo plano cuando se trata de los escabrosos detalles que rodearon sus muertes. Sí, hay una intención de humanizar toda la cuestión, pero no parece ser suficiente.     

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