No te pierdas las últimas noticias

Suscribite a las notificaciones y enterate de todo

Cine y Series La víctima en el banquillo

Análisis | Unbelievable es una serie impactante sobre abuso sexual

Cunado parecía que las aguas del #MeToo, lamentablemente, empezaban a calmarse, esta miniserie de Netflix nos recuerda que el abuso sexual y las conductas inapropiadas deben seguir formando parte de la conversación.  

¿Culpable o inocente?(Netflix)

¿Culpable o inocente? | Netflix

Por: Jessica Blady

“Inconcebible” (Unbelievable) es una miniserie necesaria para entender y empatizar (aún más) con las víctimas de abuso sexual, sobre todo con aquellas a las que se juzga, incluso por encima de sus atacantes. Cuántas veces escuchamos eso de “¿Qué llevaba puesto?”, “¿Qué andaba haciendo a esas horas?” o, aún peor, “¿Por qué no habló antes?”, como si ellas (o ellos) mismas se lo hubieran buscado. Por suerte, muchos de estos preconceptos están desapareciendo gracias a la educación, la buena información y la visibilidad de movimientos como el #NiUnaMenos, #MeToo y Time’s Up. También a hechos reales ficcionalizados como “The Tale” (2018), que intentan meternos de lleno en el proceso de aceptación que permite a estas mismas víctimas dar el primer paso para contar su traumática experiencia.  

Por ahí viene este drama de Netflix creado por Susannah Grant, Ayelet Waldman y Michael Chabon, basado en un caso verídico que fue objeto de un artículo de ProPublica y The Marshall Project (“An Unbelievable Story of Rape” de T. Christian Miller y Ken Armstrong) y de un episodio radial (“Anatomy of Doubt”) de This American Life, el cual pueden encontrar en la web. Lisa Cholodenko (“The Kids Are All Right”) es la encargada de dirigir este primer capítulo que arranca con la joven Marie (Kaitlyn Dever) tratando de dar su testimonio después de haber sido violada por un extraño que entró a su casa en medio de la noche.

Marie es una adolescente que pasó gran parte de su vida en hogares de acogida y familias adoptivas. Seis meses atrás, y con la asistencia de sus consejeros, se mudó sola cerca de las instalaciones de un complejo juvenil en Lynnwood (Washington), lugar donde tiene a sus amigos y el apoyo que necesita en estos momentos después del ataque.

El primero de los ocho episodios que conforman la miniserie, nos introduce en esas penosas horas tras la violación donde la protagonista debe responder un sinfín de preguntas incómodas a los oficiales de policía y detectives (todos hombres) que van a llevar a cabo la investigación; además de pasar por exámenes médicos que la dejan aún más expuesta. Marie trata de seguir con su vida y su trabajo como repositora en una tienda, bajo la atenta mirada de dos de sus madres adoptivas preocupadas porque la chica no parece tan consternada como debería. En cambio, se pone a la defensiva despertando algunas “sospechas” entre sus conocidos.

De repente, las inconsistencias entre sus diferentes declaraciones y las de algunos testigos empiezan a hacer ruido en la indagación policial que no parece buscar tanto al responsable, como determinar si la chica está diciendo realmente la verdad. La constante presión de los detectives y los recuerdos embarullados de aquella noche comienzan a hacer mella en el estado anímico de Marie, empujándola a ceder ante sus propias dudas y admitir, finalmente, que no puede distinguir si la violación fue real o parte de un sueño. Este es el verdadero disparador de la historia, que pone a la víctima en el banquillo de los acusados, no sólo ante la mirada de los oficiales, sino las de sus compañeros y seres queridos que deciden darle la espalda, sumando más dolor y confusión al conjunto.

La importancia de la empatía

Cholodenko filma los hechos de manera casi neutral y nos hace titubear por momentos, convirtiendo este primer episodio en un drama cargado de misterio. Pero poco a poco nos permite sumergirnos en la psique y el traumático pasado de Marie, un personaje, tal vez, no tan capacitado para asimilar lo sucedido, más cuando nadie a su alrededor está dispuesto a creer su versión. Este es el conflicto que debe enfrentar: la mirada acusadora del resto cuando, en realidad, ella es la víctima.    

Por esto y mucho más es que “Inconcebible” resulta tan importante dentro de esta coyuntura, en parte, para entender y reflexionar sobre nuestras propias actitudes, no tan diferentes a los personajes que aparecen en pantalla. La miniserie impacta y conmueve gracias a la actuación de Dever que viene de romperla en “La Noche de las Nerds” (Booksmart, 2019), un título que, lamentablemente, se salteó el estreno en salas argentinas.    

Los realizadores dan en la tecla cuando se trata de la mirada masculina y sus desafortunados comentarios tan ligados a esos añojos preconceptos de los que hablábamos más arriba, pero también de los prejuicios femeninos que nublan nuestro juicio y no siempre nos permiten pararnos en la vereda correcta, la de la sororidad.

En esta nota:

Comentarios