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Cine y Series

Más allá de Halloween: 10 nuevos clásicos de terror en Netflix

El Día de Brujas es hoy, pero los amantes del terror necesitamos sustos constantes y nada mejor que un listado de películas de fácil acceso. 

Raw, de Julia Ducournau

Raw, de Julia Ducournau

Por: Leon Valle

Seguramente ya pasaste por el listado de las 10 películas de terror para la maratón de Halloween. Pero ¿qué pasa mañana? Los que disfrutamos de los sustos necesitamos esa dosis de adrenalina mucho más que una vez al año, por eso preparamos una lista de películas mezclando clásicos, novedades y rarezas que podés encontrar en Netflix, para que no tengas que andar escarbando los rincones más oscuros de internet.

Hay canibalismo, zombis, thrillers psicológicos, psicópatas y varias apariciones y posesiones para que no pegues un ojo durante varios días. Si tenés una sugerencia para agregar a la lista dejala en los comentarios y compartila con nosotros.

Maggie (Henry Hobson, 2015)

A lo largo de su extensa carrera Arnold Schwarzenegger rara vez se ha alejado de la figura del héroe de acción, por eso el drama post apocalíptico Maggie resultó una agradable sorpresa. La película de Henry Hobson explora el costado más humano de un brote zombi con la historia de un padre y una hija enfrentando la infección e inminente transformación de la joven. Arnold es Wade, un viudo que decide cuidar a su hija Maggie (Abigail Breslin) durante sus últimas semanas después de haber sido mordida por un zombi, lidiando con la dura decisión de ofrecerle un final rápido cuando todo rastro de humanidad haya abandonado su cuerpo. La historia es un tanto trillada, pero el director hace un gran trabajo para mantener la tensión sosteniéndose en la buena actuación de Breslin y el elenco que la rodea.


El Conjuro (“The Conjuring”, James Wan, 2013)

Puede que el universo cinematográfico de terror de James Wan, compuesto por la saga de El Conjuro, las tres películas de Annabelle y La Monja (“The Nun”) haya caído en muchos lugares comunes, pero El Conjuro, la película de 2013, continúa siendo una de las grandes joyas de terror de la década. Wan deja de lado los efectos visuales y sobresaltos exagerados para contar una historia de posesión que encuentra inspiración en clásicos como El Exorcista y Horror en Amityville. Patrick Wilson y Vera Farmiga están fabulosos como los investigadores de lo paranormal Ed y Lorraine Warren, y Lili Taylor es garantía de gritos y sufrimiento creíble. Hasta los más chicos, que suelen ser el karma de este tipo de películas, salen bien parados. El Conjuro es tan entretenida como efectiva y tan inteligente como simple en su concepción. Inoxidable.


Muertos de risa (“Shaun of the Dead”, Edgar Wright, 2004)

Le película que catapultó al trío Edgar Wright, Simon Pegg y Nick Frost y dio comienzo a la conocida como “Trilogía Cornetto” demostró que las parodias de terror podían ser mucho más que las nefasta serie Una película de miedo (“Scary Movie”). La dirección dinámica de Wright, el sagaz y oscuro guión de Pegg y el memorable elenco de personajes hacen a una comedia negra que no teme en ser explícita ni meterse en el drama humano en medio del apocalipsis. El destino quiso que se estrenase el mismo año de Dawn of the Dead, la reimaginación del clásico de George Romero de la mano de Zack Snyder, y el contraste no podría ser mayor: de un lado la solemnidad y la cámara lenta del director de 300 y del otro el ritmo y la edición frenética que recuerda a la obra de Guy Ritchie. Shaun of the Dead se convirtió en un clásico contemporáneo de inmediato y 15 años después continúa vigente.


La Invitación (“The Invitation”, Karyn Kusama, 2015)

Durante esas eternas recorridas por el catálogo de Netflix probablemente te hayas cruzado en algún momento con La Invitación, pero su poster dice tan poco que realmente no llama la atención. Pero este thriller psicológico de la directora de Girlfight y Jennifer’s Body es una genialidad que incomoda a cada minuto y despista al espectador para que, como el protagonista, no sepa distinguir la realidad de su propia paranoia. Logan Marshall Green es Will, un hombre que junto a su pareja son invitados a una cena en la casa de su ex mujer en la que se reencuentra con su grupo de amigos después de un evento traumático. Pero no serán todas caras conocidas, porque su ex Eden (Tammy Blanchard) también ha rehecho su vida y varios de sus nuevos amigos también se sentarán a la mesa. Mientras menos sepan, mejor.


Raw (Julia Ducournau, 2016)

El terror francés, como el pastel de papa, nunca decepciona. La debutante Julia Ducournau escribe y dirige esta película no apta para estómagos débiles que sigue a Justine (Garance Marillier), una joven que fue criada como vegetariana pero que es sometida a un ritual de iniciación en facultad de veterinaria durante el cual prueba carne por primera vez. El verdadero problema es que el sabor de la sangre despierta en ella un deseo irrefrenable que no sólo la carne humana parece satisfacer. Ducournau se destapa con un guión minimalista y una historia provocativa que se sostiene sobre una dirección llena de simbolismos y una exploración de los instintos más primitivos de forma casi erótica. Sexualidad, deseo y ansias se mezclan en un narrativa que sorprende e impresiona a cada paso, y por momentos rememora clásicos como Suspiria. Imperdible.


Mamá (“Mama”, Andy Muschietti, 2013)

Andy Muschietti, hoy una figura internacional gracias al éxito de las dos parte de It, la adaptación de la novela de Stephen King, entró en Hollywood por la puerta grande con esta película basada en el corto del mismo nombre que había filmado algunos años antes. Jessica Chastain (Interstelar) y Nikolaj Coster-Waldau (Game of Thrones) son un matrimonio que adopta a las sus dos sobrinas, que sobrevivieron en el bosque solas durante años — pero las niñas no vienen solas sino que traen consigo un espíritu maligno al que llaman “mamá”-. La película es sin duda una mezcla de varios elementos clásicos y no reniega de las claras inspiraciones en el terror japonés, pero el gran manejo de la tensión de Muschietti y las buenas actuaciones (en particular de Chastain) le otorgan la personalidad que por momentos le falta al enroscado argumento


La Cabaña del Terror (“The Cabin in the Woods”, Drew Goddard, 2011)

¿Qué pasaría si todas las convenciones de películas de terror fueran en realidad un plan maestro para sacrificar jóvenes y evitar el fin del mundo? Esa es la pregunta que se hicieron Joss Whedon y Drew Goddard mientras escribían La Cabaña del Terror, una de las películas de terror más inteligentes de los últimos años. Cinco jóvenes viajan a una cabaña alejada para disfrutar de un fin de semana de drogas, alcohol, sexo y relax, y cada uno de ellos responde a un estereotipo: el atleta Curt (Chris Hemsworth), la puta Jules (Anna Hutchison), el letrado Holden (Jesse Williams), el bufón Marty (Fran Kranz) y la virgen Dana (Kristen Connolly). Lo que no saben es que sus destinos están siendo definidos desde una cabina de control por un grupo cuyo único propósito es garantizar que una serie deidades mitológicas reciban sacrificios humanos. Es una película para ver un centenar de veces y no perderse ni un guiño a todos los clásicos del género.


No Respires (“Don’t Breathe”, Fede Alvarez, 2016)

Como Andy Muschietti, el uruguayo Fede Alvarez entró en Hollywood por la puerta grande con la remake del clásico de culto de Sam Raimi, Evil Dead en 2013. Dos años después volvería a juntarse con la actriz Jane Levy para este thriller de terror, en el que la joven que aprendimos a amar en la serie Suburgatory se mete en la casa de un no vidente junto a dos amigos para robarlo. Pero este no es un ciego cualquiera. Stephen Lang, condenado a ser un eterno villano, esconde un oscuro secreto, y la casa en la que fue muy sencillo entrar se convierte en una prisión de la que los ladrones deberán escapar como sea. No Respires es una gran alternativa al género home invasion que funciona porque acompaña una premisa simple con una ejecución muy efectiva. Alvarez mantiene la cámara bien cerca de los actores en todo momento para dar la sensación de una opresión y claustrofobia constante, y si bien la vuelta de tuerca del final complica un poco las cosas vale por el impacto que genera.


Under the Shadow (Babak Anvari, 2016)

Terror iraní de la mano de otro debutante: Babak Anvari. Under the Shadow utiliza el conflicto armado entre Iraq e Irán como escenario para contar una historia que comparte algunos elementos con similares como The Babadook. Corre la década del ochenta y en medio de una Teherán destruida por la guerra Shideh (Narges Rashidi) resiste a los bombardeos en su departamento junto a su hija (Avin Manshadi), a pesar de los reclamos de su marido Iraj, que es llamado al servicio y debe abandonarlas. Pero las bombas no son su único problema, porque un espíritu maligno (un djin en la cultura local) acecha a madre e hija. Sobre la gran actuación de Rashidi y la buena dirección de Anvari se sostiene una historia que aprovecha el escenario para realizar comentarios sociales.

Errementari: El Herrero y el Diablo (“Errementari”, Paul Urkijo Alijo, 2018)

Paul Urkijo Alijo se basa en la popular fábula europea del herrero y el diablo y adapta la historia para conectarla con la de España. Durante la Primera Guerra Carlista, en 1835, Francisco Patxi (Kandido Uranga), un rebelde, sobrevive a un ataque de soldados gracias a la ayuda de un demonio. Aunque el rebelde había prometido su alma a cambio de volver a ver a su esposa, engaña al Diablo y lo encierra, condenandose a sí mismo a una vida aislado en una torre que funciona como forja. Ocho años después una huérfana entra en la forja y libera al Diablo por accidente, desatando un caos que llevará a Patxi al infierno mismo.

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