La hora del vermut: por qué este clásico es cada vez más elegido por los jóvenes
Aunque siempre fue una bebida tradicional, hace tiempo el vermut comenzó a ser revalorizado y a ganar terreno en la carta de los bares, convocando sobre todo al público joven.
La hora del vermut: por qué este clásico es cada vez más elegido por los jóvenes (Foto: Cinzano)
Como en un juego de preguntas y respuestas, vamos a tratar de explicar esta suerte de revival que está teniendo el vermut desde hace tiempo. Para eso, empecemos por el principio: ¿Qué es el vermut? Lejos de ser un producto que apareció en las góndolas de un día para el otro, es una clásica bebida que tomaron nuestros abuelos, e incluso, los padres y abuelos de nuestros abuelos. Hecho a base de vino, el vermú está infusionado con hierbas, especias y flores, y aunque su origen no es cien por ciento certero, todo indica que nació en Italia. De aquí se explica la popularidad que ganó en nuestro país a partir de la inmigración italiana a comienzos del siglo XX.
Al ser una bebida fresca y con baja graduación alcohólica (en general tiene 15%), se tomaba al mediodía o a la famosa hora del vermú, es decir, después de la merienda, cerca de las 19 horas. Esa tradición siempre existió, aunque hoy en día gana cada vez más terreno sobre todo entre los jóvenes. Y los números no dejan mentir: el mercado nacional de vermut tiene un volumen de 4 millones de litros anuales, según Nielsen, mientras que Cinzano (el clásico de los clásicos) presenta un crecimiento interanual del 27%, una cifra que pone a los consumidores argentinos por encima de los mismísimos italianos.
Dicho esto, la gran pregunta... ¿Por qué de pronto encontramos vermut en los inoxidables bares más viejos pero también en los restaurantes más sofisticados? ¿Por qué no es sólo esa bebida de abuelos?
Con soda, con tónica, con la rodaja de algún cítrico: el vermú se adapta a los gustos de todo el público. Foto: La Fuerza
Julián Díaz, uno de los socios y creadores del vermut La Fuerza, da su teoría: "Creo que los jóvenes encuentran muchos atributos positivos: la calidad, la identidad, es una bebida baja en alcohol, con mucha utilidad que puede tomarse tanto en coctelería como con hielo, tiene menos protocolo que el vino y es una forma muy fresca de acercarse al vino".
La Fuerza nació como vermut nacional al mismo tiempo que el bar homónimo abrió sus puertas en la esquina de Dorrego y Castillo, en el barrio de Chacarita, allá por el 2018, y se transformó en un sinónimo de la bebida que este lunes 21 de marzo está celebrando su día en todo el mundo. De hecho, luego de haber dado el salto al mercado internacional, lanzó hace unos meses Valientes, el vermú en lata listo para tomar.
En esa línea, Matías Dana, el cantinero de Belgrano Café, una vermutería ubicada en la ciudad de Rosario, asegura que "el vermú vuelve a estar en boca de todos" y esto se debe a sus propiedades: "Es rico, refrescante, liviano y versátil. Lo elegimos por todo lo que lo rodea y lo que genera".
Con soda, con tónica, con la rodaja de algún cítrico. El vermú se adapta a los gustos de todo el público. ¿Nunca lo probaste? Dana comparte un tip para abrirle la puerta a esta legendaria bebida: "En un vaso con mucho hielo ("no escatimar"), poner 70 por ciento de vermut, un sifonazo de soda y una rodajita de algún cítrico -limón, pomelo o naranja, enumera- que le da aroma, color, lo hace rico y lindo", aconseja.
El mercado nacional de vermut tiene un volumen de 4 millones de litros anuales, según Nielsen. Foto: Cinzano
La semana del vermut
Desde este lunes, a lo largo de toda la semana habrá distintas actividades para celebrar y rendirle homenaje al vermut. Por un lado, Cinzano realizará talleres donde se probarán los distintos tipos de vermú y se enseñará cómo preparar infusiones para personalizar el producto, además de catas, descuentos y promociones durante la hora del vermut en más de 15 vermuterías de todo el país.
Por su parte, Carpano, que fue el primer vermut (creado en Torino, Italia, en 1786), lanza la "Buenos Aires Vermut Week by Carpano" en la que habrá shows musicales en vivo, juegos y tapeos con variedad gastronómica en bares de Chacarita, Villa Crespo, Palermo y Devoto, siempre con el vermú como eje.
El vermubar Malasangre (Cramer y Pedro Rivera, barrio de Belgrano), en tanto, cuenta con cinco variedades de su propio vermut que lleva el mismo nombre que el local (Mítico, Torino, Rojo, Blanco y Rubí) e invita a celebrar a esta bebida con su coctelería de autor a cargo del bar manager Ramiro Monteagudo, más allá de los clásicos Negroni, Manhattan y Boulevardier.