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Comida

Por qué el Día Nacional del Asado se celebra el 11 de octubre

Uno de los platos más emblemáticos de la gastronomía argentina celebra su día.

Por qué el Día Nacional del Asado se celebra el 11 de octubre
Por qué el Día Nacional del Asado se celebra el 11 de octubre

Si hubiese que elegir los platos más representativos de la gastronomía argentina, no hay dudas de que el asado está en el podio. Y como tal, se merecía su Día Nacional. Porque va más allá de sentarse a comerlo. Es parte de un ritual en el que se elige el corte de carne, el asador prepara el fuego y, sobre todo, se trata de una excusa para reunirse con la familia y los amigos.

"El asado es nuestro plato insignia. No se puede hablar de cocina argentina sin ponerlo al comienzo de la lista. Nos reúne y nos une. Es un ritual que se plantea para toda la semana", lo define el chef Gastón Riveira, fundador y alma mater de La Cabrera, una de las parrillas más famosas de Buenos Aires, que fue reconocida entre los "50 Best" restaurantes de Latinoamérica en cuatro oportunidades.

La Cabrera se ha posicionado a lo largo del tiempo como una parrilla de culto. Distinguida como la “Mejor Parrilla de la Ciudad de Buenos Aires”.
La impronta y el espíritu del lugar está dado por Riveira, quien decidió crear un nuevo concepto de parrilla, que tiene como protagonista a la carne argentina, junto a una particular forma de presentar las guarniciones, originalidad en los platos principales y una atractiva carta de postres.

¿Por qué se celebra el 11 de octubre? Oriundo de los tiempos de gauchos, allá por el siglo XVIII, el asado está establecido como un bastión insoslayable de nuestra cultura. Es por esto que a partir de una iniciativa de redes sociales, se planteó una convocatoria para establecer su Día Nacional. Finalmente, quedó establecido en esta fecha por el clima cálido tras la llegada de la Primavera.

Foto: Maiky

Recorrido de parrillas para celebrar el Día del Asado

Maiky es una moderna parrilla de Palermo que se especializa en piezas ahumadas con madera de árboles frutales. Sobresalen sus empanadas de cordero ahumadas con astillas de nogal, las mollejas ahumadas con astillas de manzano, el ojo de bife ahumado con astillas de olivo (sale con puré de papas, tomates secos y dips caseros) y las infaltables ribs ahumadas (con salsa barbacoa y papas fritas).

Foto: Viejo Patrón

La parrilla de Liniers, Viejo Patrón, ofrece cortes premium de novillos criados en campo abierto y alimentados a pastura. La entraña entera (750 gr), el vacío fino de manta (650 gr), el bife de chorizo (450 gr) y el costillar braseado (1300 gr) son algunas de las recomendaciones que pueden pedirse en el punto de cocción de preferencia: casi crudo, jugoso, a punto o bien cocido. También resaltan las achuras que preparan de manera artesanal en el restorán, como el chorizo del maestro charcutero y la salchicha criolla con blend de especias.

Foto: Bocha Polo

En Bocha Polo -ubicado en el Campo Argentino de Polo- se puede visitar Pepe Parrilla, una parrilla contemporánea que brinda achuras de calidad y carnes de raza Angus & Hereford cocidas en el momento –sin pre-cocción– con brasa y sal marina. Los cortes más pedidos son el vacío del fino (medio o entero), la entraña y el asado banderita que se pueden acompañar con guarniciones creativas como los papines andinos con cauda de alitas y charqui o la remolacha asada con endivias, radicchio, hojas y encurtidos.

Foto: Rufino

Rufino es un restaurante "escondido" en el Hotel Mío Buenos Aires de Recoleta, cuyo menú incluye platos clásicos, pero con una original vuelta de rosca. Allí se prueban cortes cuidadosamente seleccionados y vegetales de estación trabajados con técnica y creatividad. Algunas sugerencias de la casa son la tabla de charcutería artesanal que trae mortadela con nuez, salame chacarero y bondiola curada; las mollejas con puré de coliflor y chucrut de repollo colorado; los hongos a la chapa con espinaca y almendras; el ojo de bife (750 gr) con manteca de chimi y ajo; la remolacha asada con ricota, naranja y eneldo; y la entraña con ajíes en vinagre y romero.

Foto: Gourmand Grill

Gourmand Grill -ubicado dentro del Patio Bullrich- propone exclusivos cortes de Ohra Pampa, reconocido proveedor de animales 100% mestizos criados en campo abierto y alimentados de manera natural. La vedette de su gran parrilla a la vista es el Tomahawk, un corte de 1200gr con hueso entero de la costilla que conjuga la proporción ideal de grasa intramuscular e intermuscular. Además, hay mollejas, asado de tira, bife de chorizo angosto, entraña de ternera, vacío y matambrito de cerdo, que se sirven al punto de cocción pedido por el comensal.