El Barcelona no está pasando un buen momento. Se nota en el juego y en las caras de sus propios protagonistas, quienes no están encontrando el camino para reinventarse. Y aunque parezca raro, una caliente reacción de Lionel Messi lo dejó bien en claro.
El equipo catalán iba perdiendo 2 a 0 en el partido de vuelta de la Supercopa de España frente al Real Madrid (campeón con un global de 5-1). A mitad del segundo tiempo, Sergio Ramos le fue a dar la pelota al argentino para que ejecutara un tiro libre. Pero cuando Messi se acercó, el capitán del conjunto Merengue la revoleó bien lejos.
Sin pelos en la lengua, el delantero rosarino le lanzó un flor de insulto. De esos que trascienden los idiomas y que ni siquiera hacen falta traducirlos.