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Género #ELORGULLODESALIRDELCLÓSET

"Me pude nombrar para existir": salir del clóset y asumirse como varón trans

En el marco de la Marcha del Orgullo, Filo.News dialogó con un joven trans para conocer su historia y cómo vivió el momento de reconocer su identidad frente a sí mismo pero también frente al resto del mundo. 

Mariano y su relato en primera persona

Mariano y su relato en primera persona

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Por: Micaela Robles y Paula Giménez

En 2011, Mariano subió un video a Youtube en donde se nombró bisexual por primera vez. "Tenía la necesidad de nombrarme, ni siquiera sabía la bandera bisexual", confiesa. Luego de cientos de reproducciones, se encontró con otras personas que les pasaba lo mismo y entendió que era el momento de replantearse todo. 

"En un gran torbellino de emociones descubro que existen los varones trans. Yo me sentía así... pensaba que lo que sentía no tenía nombre, y me pude nombrar para existir", continúa. Cuando supo ponerle nombre a eso que sentía, comenzó a rodearse, a través de fiestas gays, boliches y comunidades del colectivo, de un ambiente que lo supo abrazar en ese momento tan particular.  

Asumirse como trans representa, sin dudas, un acto político que se condecoró cuando se aprobó la Ley de Identidad de Género en nuestro país en el año 2012, la primera en el mundo en garantizar a los trans el cambio de nombre en todos los documentos oficiales. Sin embargo, es un proceso complejo y personal.

"La primera vez que me nombre Mariano delante de alguien fue chapando con un chico en una fiesta, jamás se me había ocurrido. Me acuerdo que le conté que era trans como si fuera un pecado. Ahí, él me dijo 'no me importa, me gustás', y ahí dije ok, soy deseable wacho, soy deseable y me merezco cosas, que me quieran, que me cuiden. Me encontré en esa fiesta siendo maricón y estando con otros varones", confiesa.

"La salida del closet siempre es colectiva, es un poco hacer todo lo que no nos han permitido hacer", revela.

Antes de presentarse frente al mundo con una identidad distinta a la que nos adjudicaron al nacer, el proceso va por dentro y la salida del clóset, comienza como un diálogo con nosotres mismes y luego se convierte en una fuerza colectiva. Mariano lo vivió en primera persona. "No solo te hacés visible vos, a veces la visibilidad sirve porque hay muchos compañeros y compañeras que no pueden o no quieren. La salida del clóset siempre es colectiva, es un punto de partida súper vital y ahí uno empieza a tejer redes y a encontrarse con los demás y se empieza a dejar de sentir tan solo".

Sin embargo, la comunidad LGBTQI+ es víctima de violencia simbólica y física por parte de la sociedad y del Estado: "Esa fiesta era en un subsuelo que le transpiraban las paredes y nos besábamos y era como una cuestión de descubrirse, de encontrarse, un punto de encuentro; no era algo con la carga sexual estallada, era un 'bueno, acá podemos ser quienes somos. Después afuera cuesta un poco más. Acá si nos podemos querer'", explica.

"El barrio me explusa. Yo transiciono con mi ropa, con hormonas, con procedimientos quirúgicos, al que soy de ahora o a lo que se ve desde afuera; y a la policía eso no le gusta nada. Me tuve que ir a vivir a Mendoza y ahí volví a clóset de nuevo, no le dije a nadie que soy trans, me costó mucho habitar el espacio de lo visible. Me enojé con cierta parte del colectivo que te obliga a salir del clóset, uno sale del clóset cuando puede. No solo cuando se quiere", explica.

Recordemos que, según la Primera Encuesta sobre Población Trans en el año 2012 realizada por el INADI y el INDEC, el promedio de vida de las personas trans es de entre 35 y 41 años. "Es una paja que tengamos que cuidar los modos o como caminamos para que no nos maten pero como esta la cosa llega un punto en el que es necesario". 

Mariano

Es por eso que, día tras día, llevan la lucha por los derechos de las personas trans como bandera. Mariano lo sabe, tiene tatuado "Marica" en uno de los cachetes del culo.  Porque apropiarse de las palabras y volverlas identidad, es una forma de reivindicar todo el dolor, la discriminación y la violencia con la que vive este colectivo.

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