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La Cancillería argentina pidió no viajar a Irán en medio de protestas y tensión social

El comunicado oficial se conoció tras el desplome del rial, la paralización de la actividad comercial y los cambios dispuestos por el gobierno iraní en el área económica.

La Cancillería argentina pidió no viajar a Irán en medio de protestas y tensión social

La situación interna en la República Islámica de Irán llevó al Gobierno argentino a activar una advertencia dirigida a sus ciudadanos, en un escenario atravesado por tensiones sociales, dificultades económicas y episodios de violencia en el espacio público. La medida se inscribe en el seguimiento permanente que realiza la Cancillería sobre contextos de riesgo en el exterior y busca alertar sobre las condiciones actuales en ese país.

La recomendación fue comunicada a través de un aviso consular en el que se desaconsejan los viajes hacia Irán y se formulan pautas de comportamiento para quienes ya se encuentran allí. En ese marco, el Ministerio de Relaciones Exteriores difundió un mensaje oficial en el que expresó: “Ante los recientes acontecimientos en desarrollo en la República Islámica de Irán, se recomienda a los ciudadanos argentinos evitar todo viaje o desplazamiento a dicho país. A quienes ya se encuentran allí, se les sugiere extremar las precauciones y mantenerse permanentemente informados sobre la evolución de la situación”. También se informó que permanece habilitado el correo [diare@mrecic.gov.ar](mailto:diare@mrecic.gov.ar) para consultas y asistencia consular.

La alerta se produce en medio de una crisis cambiaria que impactó de lleno en la vida cotidiana. La moneda iraní alcanzó un nuevo mínimo histórico en el mercado informal, al superar los 1,4 millones de riales por dólar, una caída significativa frente a los valores registrados un año atrás. La inestabilidad cambiaria derivó en una fuerte contracción de la actividad comercial, con bazares cerrados y dificultades para la reposición de mercadería importada debido a la volatilidad de los precios.

En ese contexto, se registraron protestas en distintos puntos de Teherán y otras ciudades. Según informó la agencia Ilna, los manifestantes “exigen una intervención inmediata del gobierno para frenar las fluctuaciones del tipo de cambio” y advierten que, bajo las actuales condiciones, la continuidad de la actividad comercial “se ha vuelto imposible”. Las concentraciones motivaron operativos de seguridad y, de acuerdo con la agencia Fars, se produjeron “enfrentamientos físicos menores” tras el uso de gases lacrimógenos para dispersar a la multitud.

Frente al deterioro del escenario económico y social, el presidente Masud Pezeshkian ordenó una reestructuración en el área económica y designó a Abdolnasser Hemmati como nuevo gobernador del Banco Central. En paralelo, el jefe del Poder Judicial, Gholamhossein Mohseni Ejei, instruyó a los tribunales para “sancionar lo antes posible a los responsables del origen de las fluctuaciones de las divisas”, en un intento por contener la escalada financiera y el malestar social.