Durante una exposición ante el Congreso de Estados Unidos, el secretario de Estado, Marco Rubio, presentó el esquema que la administración Trump proyecta aplicar en Venezuela luego de la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, quienes comenzaron a ser juzgados en Nueva York por cargos vinculados al narcoterrorismo. El plan oficial contempla una secuencia de tres etapas que, según se explicó, podrán desarrollarse de manera escalonada y con superposiciones.
Al describir el inicio del proceso, Rubio puso el foco en la necesidad de evitar un escenario de desorden interno: “El primer paso es la estabilización del país. No queremos que caiga en el caos”. En esa línea, señaló que una de las herramientas centrales será el bloqueo marítimo para impedir la salida de petróleo venezolano: “Parte de esa estabilización, y la razón por la que entendemos y creemos que tenemos la mayor influencia posible, es nuestra cuarentena".
El funcionario vinculó esa estrategia con las medidas anunciadas por el presidente Trump respecto al crudo inmovilizado por las sanciones internacionales. En ese marco, precisó: “Hoy fueron incautados otros dos barcos. Estamos a punto de ejecutar un acuerdo para tomar todo el petróleo que está en Venezuela y no pueden mover por nuestro bloqueo y nuestras sanciones. Vamos a tomar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo”. Sobre el destino de esos recursos, agregó: “Vamos a venderlo a precio de mercado, con los descuentos que recibía Venezuela, y ese dinero será manejado de forma que nosotros controlemos su uso para que beneficie al pueblo venezolano, no a la corrupción ni al régimen”.
La segunda fase fue presentada como un período de recuperación económica y reinserción internacional. Rubio explicó que "será la llamada recuperación, que consiste en garantizar que las empresas estadounidenses, occidentales y de otros países tengan acceso al mercado venezolano de forma justa”. En ese punto, indicó que "se comenzará a generar un proceso de reconciliación nacional en Venezuela para que las fuerzas de la oposición puedan ser amnistiadas y liberadas de las cárceles o repatriadas al país, y comenzar a reconstruir la sociedad civil”.
La exposición concluyó con la mención de una etapa final orientada a la reorganización institucional. “Y la tercera fase, por supuesto, será de transición. Parte de esto se solapará. Se lo he descrito con gran detalle”, expresó, en línea con lo planteado previamente por Trump, quien afirmó que su administración administrará la situación en Venezuela “hasta que se pueda hacer una transición segura”.