Inflación 2026: debuta la nueva medición del IPC con más peso en servicios e internet, y menos en alimentos y ropa
A partir de enero, INDEC comenzará a utilizar una nueva canasta de bienes y servicios en base a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/18, actualizando los patrones de consumo.
Tras la aceleración de la inflación de diciembre al 2,8%, el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) comenzará a medir el índice de precios al consumidor (IPC)de enero con una nueva canasta de bienes y servicios en base a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo)2017/18, que actualiza los ponderadores de cada uno de los rubros. Esta nueva medición tendrá un mayor peso de tarifas, transporte, y comunicación, mientras que habrá una menor valoración de alimentos y vestimenta.
Con la medición actualizada, la inflación hubiese cerrado en 32,2% anual, unos 0,7 puntos porcentuales (p.p.) por encima del IPC anual de 2025 que cerró en 31,5%, según precisó la consultora Equilibra. Esto se explica por la suba por encima del promedio que sufrieron los servicios, un fenómeno que se repite ya por segundo año consecutivo.
Vale destacar que hasta la medición de diciembre, el INDEC utilizaba una canasta de bienes y servicios en base a la ENGHo 2004/05, la cual ya no reflejaba los hábitos de consumo de los argentinos. Tal es así, que como bien explica la consultora, "los servicios subieron más que los bienes: 43,1% vs. 26,5%, luego de haber arrojado la dinámica inversa durante todos los años que van entre 2018 y 2023". Aunque aclararon que este año los servicios privados (48%) subieron más que los públicos (32%).
Inflación 2026: ¿cómo será la medición del IPC a partir de enero?
Hasta el momento, el INDEC utilizó una canasta de bienes y servicios de hace 20 años, que ya no refleja el consumo habitual de los argentinos. Sin ir más lejos, la utilización de internet y plataformas no eran masivos ni se encontraban en todos los domicilios, mientras que actualmente es difícil pensar un hogar sin acceso a internet, aunque sea desde un celular. Asimismo ocurrió con las plataformas de streaming, que se aceleró en la pandemia y hoy por hogar se puede llegar a abonar más de una.
Los especialistas aún tienen dudas de cómo se recalculará el IPC hacia a trás y cómo será el empalme. Aunque, según pudo saber este medio, el Instituto Estadístico tomará como base diciembre de 2025 y no ajustará las variaciones hacia atrás, con el objetivo de no afectar contratos indexados a la inflación pasada.
Con los cambios en los patrones de consumo, el nuevo IPC tendrá una ponderación más alta del rubro Comunicación, la cual casi se duplicará, ya que pasará del 2,8% al 5,2% del total del índice.
Entre los cambios clave, también se destaca el peso de vivienda y servicios, que -hasta diciembre- era de 9,44% a nivel nacional, y a partir de enero escalará a 14,5%. Este fue un gran debate durante 2024, donde se redujeron fuertemente los subsidios económicos para los servicios públicos y el IPC no reflejaba lo que ocurría hacia dentro de los presupuestos familiares.
En esa línea, hay que aclarar que en 2026 también se llevará a cabo una nueva reducción y focalización de subsidios, lo cual puede acelerar un poco el índice, así como también la actualización de las bandas cambiarias indexadas por inflación.
A su vez, el segmento de Alimentos y bebidas no alcohólicas, que hasta el momento tenía una ponderación de 26,96%, con el nuevo índice pasará a tener una valoración del 22,7%. Cabe destacar que este sector está dentro de los precios que más se moderaron en el último tiempo.
Además, en el segmento de Transporte, la ponderación se eleva del 11% al 14,3%; mientras que Salud tendría una menor ponderación, pasaría del 8,03% al 6,4%.
El índice pasó de relevar 92.000 precios a 320.000 cuando se regionalizó en 2011. Ahora, ascenderá a 500.000 precios, mientras que los informantes escalarán de 16.700 a 24.000. Además del cambio de índice, también se está trabajando en la migración de relevamientos del formato papel -se trabaja hasta el momento con formularios donde se recoge la información de precios- al digital, con lo que se que se busca un menor margen de error.