Video | “Dear Killer Nannies”: el hijo de Pablo Escobar cuenta su historia
Desde Filo.news viajamos al Festival Internacional de Séries Mania en Lille para entrevistar a los creadores y al elenco de la nueva serie de Disney+. Te contamos detalles de la avant premiere en exclusiva.
Juan Pablo Escobar cambió mucho más que su nombre: cambió el rumbo de su vida y de su país. Una historia que parecía predeterminada a repetirse, un destino que parecía asegurado. A sus 49 años, Sebastián Marroquin -como se presenta hoy- revisita su vida y sus experiencias en conferencias, libros, entrevistas, y ahora también en una serie para Disney, con un objetivo claro: que nadie siga el camino de su padre, Pablo Escobar.
“Dear Killer Nannies”, ficción que creó junto a Sebastián Ortega (“El Marginal”), está enfocada en su infancia y adolescencia: vemos a un niño solitario que vive colmado de lujos y ve a su papá como un exitoso empresario. La fortuna lo obliga a vivir rodeado de guardaespaldas, quienes se convierten en sus amigos.
Sin embargo, a medida que Juampi crece, se da cuenta que nada es lo que creía: su papá es narcotraficante y sus entrañables “nannies” son miembros de un sicariato narco, contratados para dar la vida por él y su familia.
Realizada por Telemundo Studios, Underground Producciones y TIS Studios, la serie muestra el contraste entre la inocencia de un niño y el entorno en el que crece, mientras descubre progresivamente el verdadero rostro de su padre y el impacto de sus actos en quienes lo rodean.
La historia se estrenó en el Festival Internacional de Séries Mania en Lille, Francia, como parte de la competencia internacional. Los creadores, junto a Janer Villarreal (Juan Pablo adolescente) y Juanita Molina (Angie), recorrieron la alfombra roja, presentaron los primeros capítulos -a sala llena, y con la emoción de Marroquin hasta las lágrimas-, y protagonizaron un panel moderado por François Pier Pélinard Lambert, donde la audiencia también tuvo la oportunidad de hacerles preguntas.
“Es un proyecto que llevó siete años poder completarlo. Presentarlo acá en el festival es arrancar con el pie derecho”, contó Ortega en la avant premiere y continuó: “Quiero dar las gracias a mi amigo por confiar en nosotros para contar esta experiencia a través de los ojos de un niño, que es tan particular”.
“Sin mis compañeros, sin la apertura, sin la confianza, no hubiese sido posible”, dijo Villarreal y siguió: “Los temas que atraviesan esta historia hay que tratarlo con mucho respeto y responsabilidad”.
Juanita Molina, Janer Villarreal, Sebastián Marroquin, Sebastián Ortega y François Pier Pélinard Lambert (de izquierda a derecha) | Foto: Gentileza prensa Disney+
“Como colombiana, cargo esa herida que ha dejado esta racha de violencia. Y como actriz, este proyecto ha sido muy interesante de deambular. Cómo en un entorno de violencia absoluta, también hay espacio para el amor, para la ternura, para la amistad, el juego”, reflexionó Molina.
“Un pueblo que no está dispuesto a reconocer su historia, está dispuesto a repetirla”, relató Escobar y aseguró: “Yo soy un hombre de paz y ya no represento una amenaza para nadie. Emprendí un camino de reconciliación, y un pedido público de perdón a todas las víctimas de mi padre. Increíblemente, hoy soy amigo de aquellos que querían matarme. Los colombianos estamos hartos de la guerra y la violencia, los primeros que aprendimos esa lección fuimos los ‘hijos de’”.
Sebastián Ortega, Juan Pablo Escobar, Janer Villareal y Juanita Molina (de izquierda a derecha) | Foto: Gentileza prensa Disney+
Desde Filo.news dialogamos con Marroquin, Ortega, Molina y Villarreal para reflexionar sobre el impacto de la historia en Latinoamérica, qué diferencial tiene la serie y qué mensaje buscan transmitir a las nuevas generaciones.
Juanita Molina y Janer Villarreal: “No es una historia que hable sobre violencia, está atravesada por la violencia”
Filo.news: ¿Qué significa para ustedes presentar esta serie en este Festival?
Janer: Muy distinto, muy aventurero. Creo que estar aquí es muy emocionante, compartirlo con mi compañera es muy bonito. Lo agradezco tanto, tener la oportunidad de que Séries Mania nos tenga acá representando esta historia, es un orgullo, porque vale la pena verla.
Ustedes no llegaron a vivir la época de Pablo Escobar, ¿qué recuerdan de él y el impacto que tuvo? ¿cómo fue crecer post Pablo Escobar en Colombia, cómo se lo recuerda hoy en ese país?
Janer: Es muy complejo amiga, porque a día de hoy todavía hay heridas que incomodan y que da miedo tocarlas, justamente porque el dolor fue muy grande. Creo que nosotros como jóvenes no sufrimos esa época tanto como nuestros padres y nuestros abuelos, pero sí dejó un vacío bastante grande y una sensación de peligro constante que heredó nuestra sociedad y nuestro país. Se ha hecho un trabajo particularmente con esta serie muy responsable para contarlo de la forma más amena posible, porque es un tema muy complejo, sin romantizar, sin simplificar los temas de los que estamos hablando.
Juanita: Creo que todos los latinoamericanos nos podemos relacionar con la sensación de miedo, de alguna manera y de diferentes de diferentes intensidades. Yo crecí en Medellín, no me tocó esa época de Pablo Escobar con la fuerza la que a mis tíos, a mis papás sí les tocó, pero… hay un miedo super instaurado en mí.
Ambos vienen de trabajar en producciones colombianas de gran escala, como “Cien años de Soledad”, o “Betty la Fea”. ¿Cómo fueron esas experiencias? ¿Por qué creen que es importante que nosotros como latinoamericanos contemos nuestras propias historias?
Janer: Porque confronta y abre un diálogo completamente distinto a lo que otras han tenido la oportunidad, que por el contrario manejaron el tema de forma muy irresponsable. No es una historia de narcoterrorismo o que hable sobre violencia, está atravesada por la violencia. Toda historia que tenga una responsabilidad moral con una sociedad, a la que aspire ser más sensible, siempre valdrá la pena ser contada, porque el arte al final existe para eso ¿no? para restaurar, para sanar. En ese mismo sentido la serie cumple su objetivo, abre un diálogo para que internamente todas las personas hagamos ese cambio, para luego llevarlo a algo mucho mejor, a una sociedad mucho más empática.
"El arte al final existe para eso ¿no? para restaurar, para sanar" - Janer Villarreal.
¿Cómo fue conocer a Juan Pablo Escobar/Sebastián Marroquin? ¿qué fue lo que más les impactó o incluso lo que más les sorprendió de su historia?
Janer: Muy ameno el tipo. Desde el día uno siempre fue muy presto a 'si quieres hablar, hablemos' o 'hagamos un Zoom', 'escríbeme por WhatsApp'. Todo fue mucho más fácil, porque teníamos cantidad de herramientas a nuestra disposición, material de archivo, documentales… tener su relato me aportó a mí una profundidad distinta para la sinceridad y el respeto con el que quería hacerlo. También tuve la oportunidad de alguna vez hablar con mis compañeros y contarles abiertamente las cosas que él me contaba, que creo que también nos aportaba a nosotros como grupo una cercanía mucho más sincera del relato.
¿Cómo fue trabajar con Sebastián Ortega? ¿qué conocían de su trabajo, qué fue lo que más les llamó la atención de su mirada?
Juanita: La verdad soy muy fan del gusto de Sebas, de la visión que tiene, una mirada especial. Siento que está musicalizada magistralmente, los cortes, las decisiones de qué mostrar, cómo mostrarlo, de no mostrar tanto… no te dice'mira esto, mira que él está haciendo, mira que…', sino como que hay un montón de cosas pasando y si tú te pillas eso, te pillas eso. Entonces, hoy en día hay muchas series que tienen este tinte más cinematográfico y Sebas tiene eso, a nivel narrativo, decisiones de guión, de edición, fue muy inteligente en cómo contar esta historia.
Janer: Fíjate al final la narración en off fue una decisión de Sebastián. Funciona dentro del relato, se hace mucho más cercano, lo profundiza mucho más y lo hace más personal.
Juanita: En cada en cada departamento habían profesionales increíbles, Disney, Telemundo, Underground, todo el equipo en Colombia, nuestros directores, el grupo de actores. Siento que es una serie que muestra un gran nivel latinoamericano.
La serie pone el foco en el pasado pero también invita a mirar hacia el futuro. ¿Qué mensaje les gustaría que se lleve el público, especialmente los jóvenes?
Juanita: Creo que todos podemos empatizar con el cargar cosas que no son nuestras, cargar maletas que no son nuestras. En este caso, este personaje carga con un apellido, con una guerra que no era de él, que él nunca decidió. Pero la libertad de uno siempre radicará en las decisiones que tomamos, lo que nos termina definiendo como las personas que somos son las decisiones que tomamos y cómo las asumimos.
Janer: Creo que el mensaje que podría brindarle esta serie a las futuras generaciones es que sean valientes para tomar las riendas de su propio camino, dejando detrás todos los estigmas, dejando detrás todo todo lo que no sirve y que al final forma parte de un sesgo que que no nos pertenece. Siempre tenemos la oportunidad de mirar hacia adelante y que nuestros errores no nos definan.
Sebastián Marroquin y Sebastián Ortega: “El camino de la violencia es el camino equivocado”
Filo.news: ¿Cómo están? ¿Cómo se conocieron, por qué decidieron trabajar juntos? Tengo entendido que los presentó Rodolfo Palacios, ¿cómo fue ese momento?
Ortega: Nos presentó Rodolfo, él nos conocía muy bien a los dos y ya me venía diciendo hace rato 'tenés que conocer a Sebas Marroquin', que estaba con ganas de hacer una serie y también tenía ganas de que nos conozcamos. Así que se generó un almuerzo que duró muchísimas horas, fue el primer encuentro.
Marroquin: Un almuerzo de muchas horas, el restaurante solo para nosotros. Fue un algo muy especial. Preguntabas cómo estábamos… yo estoy conmocionado, emocionado. Ayer que volví a ver esos primeros tres capítulos, fue volver a enfrentar mi propio pasado, mis propios fantasmas. Tuve muchas emociones, me sacaron lágrimas y me hicieron tomar conciencia de los riesgos que corrí, que atravesé y que atravesó mi familia para poder estar aquí hoy para contarla. Siempre desde un lugar de mucha responsabilidad, con muchas emociones cruzadas por lo que significa enfrentar tu propia historia y tus propias realidades. Yo creo que el hecho de que Sebas me haya dado la oportunidad de ser el narrador de la serie me dio la oportunidad de poder expresar lo que yo sentía respecto de todo lo que veníamos viendo en la pantalla, creo que le agrega una dosis enorme de realidad; sí es una ficción, pero está basada en hechos de la vida real, hay una combinación de archivos y de mi propia voz que va relatando esos hechos y que van recordando esos momentos tan difíciles.
Sebastián (Ortega), en tus historias solés abordar personajes profundos y complejos, ya sea en “El Marginal”, “Un gallo para esculapio”, “En el barro”. Sebas (Marroquin), ¿habías visto alguna de estas series?
Marroquin: Sí claro, me hice fan. De hecho, cuando pude ver 'El Marginal' dije,'Sebas tiene la sensibilidad para poder retratar lo mejor y lo peor del ser humano'. Y si lo logró de esa manera tan magistral como lo hizo allí, perfectamente te sentí que era la persona indicada para llevar adelante y liderar el proyecto. Lo conocí tiempo después.
Ortega: Sí, cuando lo conocí él me dijo, 'creo que vos sos la persona indicada para llevar adelante conmigo este proyecto'.
Marroquín: Porque creo que 'El Marginal' retrató un mundo muy oscuro, ¿no? y se parecía en muchos puntos aquel mundo que yo había vivido. Y no había visto otras series que pudieran relatar con tanta crudeza y con tanto nivel de realismo.
Hay una canción de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, “Me matan limón”, que habla sobre Pablo Escobar. ¿Qué piensan de esa canción y cómo creen que repercutió su figura en la cultura?
Ortega: Se contaron muchísimas historias sobre Pablo Escobar, películas, series, libros, documentales, pero sentía que esta era una mirada única. Me resultó muy atractivo poder atravesar todo ese proceso de contradicciones que tuvo que atravesar Sebas desde muy chico para aprender lo que aprendió y para darse cuenta que ese no era el camino bajo ningún punto de vista.
Marroquín: Yo te podría decir que soy un testigo privilegiado del efecto de la narcocultura en la juventud hoy. Ver miles de niños tatuados con la cara de mi padre, soñando ser como él… Esto tiene que ver un poco con esa mezcla de series que se han hecho para glorificar la actividad criminal de mi padre, que no es nuestro caso. Hice un hincapié y un énfasis absoluto en que teníamos que cuidar mucho el mensaje que esta serie iba a llevar a los jóvenes. Después observamos también cómo los medios utilizan el nombre de mi padre para contar que detuvieron al 'Pablo Escobar de España' o al 'Pablo de Perú' o al Pablo de no sé quién… es instalar y mantener vivo el nombre y la leyenda de mi padre cuando hace 30 años que ya no está más con nosotros. Entonces, ver cómo esta generación de jóvenes ha sido afectada es algo que tengo muy presente en todo sentido. Hay una gran cultura triste sobre su sobre su vida, pensando que la criminalidad es el camino al éxito.
"Teníamos que cuidar mucho el mensaje que esta serie iba a llevar a los jóvenes" - Sebastián Marroquin.
Sebas (Ortega), ¿la serie te hizo revisitar tu propia infancia? ¿de qué manera?
Ortega: Sí, totalmente, porque a mí me tocó vivir una vida totalmente diferente, rodeada de situaciones de mucha tranquilidad, de contención, con una escasez a la violencia absoluta. Por eso también me llamó tanto la atención su historia, porque el contraste entre mi infancia y la de él es tan grande, pero al mismo tiempo no, porque yo también tuve que cargar con el hecho de tener un padre famoso… lo viví desde otro lugar, obviamente, pero el hecho de sentir que tu padre está cerca, pero también está muy lejos. Pero no me imagino y no me puedo imaginar por más que intente ponerme en el lugar de él, a tan temprana edad tener que atravesar tantos momentos de violencia y de pánico como los que vivió él. Eso es algo que está muy marcado en la serie. Ver a un chico de siete años darse cuenta realmente de quién era su padre y lo que era capaz de hacer, ese era un comienzo muy contundente.
Sebas (Marroquin), ¿qué sentís que heredaste de tu papá? ¿con qué contradicciones?
Marroquin: Bueno, yo heredé la papada, sin ninguna duda, esa no la puedo negar *risas*. Creo que heredé cosas buenas y cosas malas de mi padre. Heredé la alegría de dar, pero también heredé la conciencia de pensar claramente cuáles son las consecuencias de las acciones de un ser humano cuando toma malas decisiones, como lo hizo él.
Ortega: Sí, una herencia indirecta sería esa, ¿no?
Marroquin: Exactamente, observarlo a él cómo se equivocaba repetidamente y ver las consecuencias de sus decisiones, fue algo que a mí me ayudó para no continuar con su legado ni con su historia.
Ortega: Lo que más me sorprendió es lo chico que era cuando sucedió todo esto, ¿no? A tan temprana edad tener que no solamente hacerse cargo de su familia y afrontar situaciones como tener que ir a negociar con los capos de algunos carteles para que no lo maten. Me shockeó mucho todo lo que tuvo que vivir él a tan temprana edad.
La serie pone el foco en el pasado pero también invita a mirar hacia el futuro. ¿Qué mensaje les gustaría que se lleve el público, especialmente los jóvenes que la van a ver?
Ortega: Creo que es un mensaje de reflexión total. Como siempre dice Sebas (Marroquin), el camino de la violencia es el camino equivocado.
Marroquin: Cuando termines de verla, no te tienen que quedar ganas de ser Pablo Escobar. Si eso sucediera, ahí habríamos fracasado. Pero cuidamos mucho de poderle mostrar al televidente que ese no es es el camino, que así no se llega al éxito.