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Bahiano: la historia detrás de “Tarde gris”, su salida de Los Pericos y el desafío de seguir reinventándose

Antes de su show en Niceto, el exlíder de Los Pericos habló con Filo.news sobre su presente, el desafío de reinventarse, la salida de la banda y el nuevo disco que prepara con espíritu reggae y artistas latinoamericanos.

Bahiano: la historia detrás de “Tarde gris”, su salida de Los Pericos y el desafío de seguir reinventándose

"Pasaron 40 años y sigo construyendo. Yo pensé que en algún momento todo se volvía más plano, más cómodo", así arranca el Bahiano su diálogo con Filo.news antes de su show en Niceto el próximo 16 de mayo. Con una carrera atravesada por distintas etapas -desde El ritual de la banana (1987) a Tarde Gris (2008)- y generaciones, el músico sigue mirando hacia adelante, componiendo, revisitando sus canciones y encontrando nuevas formas de conectar con el público.

"Pensé que después de cierto recorrido era todo más tranquilo. Pero no cambia nunca. Es como una espiral. Hacés 20 peldaños y siempre faltan 20 más", dice. Y en esa imagen se condensa bastante lo que continúa siendo actualmente su vínculo con la música. Si bien no hay una necesidad de validación externa, hay una búsqueda más íntima: "A esta altura no siento que tenga que demostrar nada. Lo único que me importa es tener una buena conexión con el público, que las canciones les gusten… y principalmente que me gusten a mí".

En esa línea, Bahiano "sigue construyendo", está componiendo un nuevo álbum que lo tiene entusiasmado. Promete invitados latinoamericanos y temática reggae. "Ya estoy componiendo, escribiendo. No sé cuál va a ser el título aún ni la tapa. Todavía falta bastante: elegir canciones, ver qué es lo qué es lo que nos gusta más... algunas ya tienen bosquejo de letras y, bueno, ver qué sucede, escucharlas, dejarlas descansar y, mientras tanto, los conciertos", adelanta sobre su próximo material.

En todo momento, para pensar su nuevo material como en recuerdo de su discografía, aparece el "público", que no es una masa abstracta. "Conozco a mi público, al que me viene acompañando hace años. No son como las nenas de Sandro, -dice en chiste- va cambiando. El que tenía 20 años cuando yo tenía 20 ya no está. Van llegando otros, nuevas generaciones, y eso también es un desafío". 

De ahí nace, en parte, la necesidad de revisar su propio material. Pura Adrenalina aparece como una forma de volver a esas canciones -de fines de los 80, 90, principios de los 2000- pero desde otro lugar. “Quise ayornarlas, darles otra percepción. Ver cómo las siento hoy. Porque yo nunca soy un tipo que se conforma: termino un disco y ya estoy pensando ‘hubiera cambiado esto, aquello’”. En ese proceso, incluso, reconoce cierta dificultad personal: “Soy bastante veleta con mis decisiones. Algo hoy me parece increíble y mañana me parece una mierda. Por eso necesito un productor, alguien que me ponga un marco, que me diga ‘dejalo descansar’”. 

Cuando la conversación gira hacia su salida de Los Pericos, el tono no cambia, se autopregunta el motivo por el cuál siempre vuelve el tema después de tantos años de alejarse, pero lo cierto es que Pericos marcó su historia y la atraviesa, a tal punto, que más adelante cuenta historias de canciones que forman parte de su cancionero y de su exbanda. 

“No fue fácil. Ninguna decisión lo es. Yo me fui yendo de a poco, me fui apagando de a poco cuatro años antes de irme del todo. Había cosas que ya no sentía iguales, que no me generaban lo mismo, no congeniaba. Sentía que ya no era algo bueno lo que estaba pasando y que era más por el sustento que me quedaba que por el placer de hacer música", cuenta Bahiano.

En el medio, suma otro elemento: "Siempre me sentí un artista infravalorado en este país. Como que me faltaban cinco para el peso. Pero no necesito esa validación para ser feliz. Yo me valido primero conmigo”.

"En un momento hice como un área de seguridad, y dije: 'Chicos, me voy a tomar un mes para ver si continúo o no'. Y no se percataron porque en ese mes nadie se comunicó conmigo. Entonces, levanté el teléfono y me fui", añade sobre su salida de Los Pericos.

El desafío fue volver al ruedo: “Estaba esa duda de qué iba a hacer solo. Pero yo seguí haciendo lo mismo: escribir canciones

Bahiano llega a Niceto el próximo 15 de Mayo y promete un show emocionante. A casi 40 años de trayectoria, ya trabaja en un nuevo álbum | Foto: gentileza de prensa.

Entre esos temas del repertorio solista aparece “Tarde gris”, una canción que nació en un momento completamente distinto. Corría el año 2007 y Bahiano se encerraba para escribir las canciones de Nómade (2007). "No tenía muchas herramientas más que abrir la ventana a un departamento que había alquilado para meterme a escribir y estar solo, porque tenía hijos chicos", arranca contando. Su única inspiración era un día de lluvia, la ventana de un departamento y una medianera toda descascarada en frente.

"Me acuerdo que me senté y dije: 'Ay, justo hoy me mudo. No, no puede ser'. Tenía un dos ambientes en Belgrano y escribí: 'Tarde gris'. Toda esa tarde fue la nada misma, rompí papeles, hojas y demás. Y después, empezó eso de esperar siempre que algo suceda y no sucede, que no es tu día... y a partir de eso empecé a amasar a ver si podía lograr algo y llamé a Matías -su productor- y le dije: 'La tengo'", cuenta sobre la canción reversionó junto al músico brasilero Paulinho Moska, quien le agregó unas estrofas.

También recuerda que "El ritual de la banana" eran frases sueltas: "¿Qué carajo significaba el ritual de la banana?", se autopregunta y resalta que fue la primera vez que compuso en inglés, gracias a una novia de aquellos años 1985/86, a quien le decía: "Quiero decir esto" y ella se ocupaba de traducirle la frase, y después él lo cantaba por fonética. 

La presión de que sea algo más "en serio" en ese momento no existía, Bahiano recién entraba en Los Pericos y estudiaba arquitectura en la UBA. "Iba a ser divertido estar ahí, la diversión. Nunca esperé que pasara algo. Hasta que aparece la compañía EMI-Odeón y nos vienen a ver un par de conciertos. Claro, nosotros metíamos metíamos 500/600/900 personas. Hacíamos marketing. Íbamos caminando por la calle repartiendo panfletos de los de dónde iba a hacer el show, muy under", recuerda sobre aquella época.

Llegaron a llevar cassettes a la radio para que los pasen, era el hito del momento. Una tarde en "Feedback", el programa de Mario Pergolini y Ari Paluch por Rock & Pop, escucharon que sonaba su cassette. Sonaba "El ritual de la banana" por primera vez al aire en la radio que encumbraba a los artistas del momento. No lo podían creer. La reacción de ellos fue aún más increíble: "Empezamos a llamar por teléfono. 'Hola, soy Cacho del taller mecánico. De acá, de la avenida Garay. Queremos que pasen esos pibes'. Y así empezaron a llamar familiares. Y dicen: 'Estamos recibiendo muchos llamados porque les gustó'. Y lo volvieron a pasar. Después Mario nos invita al piso y ahí nos llaman de Emi-Odeón para grabar".

Hoy, unas décadas después, el motor sigue siendo el mismo. “La preparación de un disco nuevo te genera adrenalina", resume y el vivo también. "Es lo que vengo haciendo hace años: intentar que las canciones me gusten y que a la gente también", concluye. El 16 de mayo en Niceto será otra estación en esa espiral que describe al principio. Sin cierre, sin llegada definitiva.

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