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El Gobierno firmó un pacto de cooperación militar con EE.UU. para tareas de vigilancia marítima

La iniciativa contempla equipamiento avanzado y capacitación para la Armada Argentina en medio de cuestionamientos por el vínculo con Washington.

El Gobierno firmó un pacto de cooperación militar con EE.UU. para tareas de vigilancia marítima

El Gobierno de Javier Milei avanzó en un acuerdo de cooperación militar con Estados Unidos para reforzar el control del Atlántico Sur mediante asistencia técnica, equipamiento y tareas conjuntas de vigilancia marítima. La iniciativa despertó cuestionamientos opositores, que denunciaron un mayor alineamiento con la administración de Donald Trump y advirtieron sobre una posible pérdida de soberanía.

El convenio fue presentado oficialmente por el Comando Sur de Estados Unidos bajo el nombre “Programa para la Protección de los Bienes Comunes Globales” y tendrá una duración prevista de cinco años. La firma estuvo a cargo del contraalmirante Carlos Sardiello, representante de la Cuarta Flota y de las Fuerzas Navales del Comando Sur, junto al almirante Juan Carlos Romay, titular de la Armada Argentina.

Como parte del acuerdo, Argentina recibirá tecnología de monitoreo marítimo, capacitación especializada y respaldo operativo. La primera entrega será una cámara de alta precisión destinada a una aeronave de patrullaje naval argentina. El objetivo es fortalecer la capacidad para “interceptar y neutralizar amenazas marítimas”.

Desde la oposición surgieron críticas inmediatas al entendimiento, ya que dirigentes políticos cuestionaron el acercamiento estratégico con Washington y señalaron que el pacto podría ampliar la influencia estadounidense en una región considerada sensible por su riqueza en recursos naturales y por su cercanía con la Antártida. El debate también reactivó las discusiones sobre una eventual base logística conjunta en Ushuaia y sobre el nivel de dependencia militar respecto de Estados Unidos.

La relación entre la administración libertaria y el aparato de defensa norteamericano se profundizó desde el inicio de la gestión de Milei. Uno de los antecedentes más visibles fue el viaje presidencial a Tierra del Fuego para reunirse con la entonces jefa del Comando Sur, Laura Richardson. Más adelante, el mandatario también mantuvo encuentros con Alvin Holsey, sucesor de Richardson.

En las últimas semanas, además, Milei visitó el portaaviones USS Nimitz frente a las costas de Mar del Plata, donde se desarrollaban ejercicios navales coordinados entre ambos países.