Una reconocida abogada de 54 años, identificada como Graciela Martínez, fue asesinada en su vivienda en Castelar, partido de Morón. La principal hipótesis de los investigadores apunta a que el homicidio fue cometido por su hijo, Carlos Ignacio Costa Martinez, quien fue detenido.
El cuerpo de la mujer fue encontrado enterrado en el patio de su vivienda, ubicada en la calle Arrecifes. Un amigo del presunto asesino se dirigió a una comisaría cercana para alertar que Costa Martínez le había confesado que había matado a su madre.
Según la investigación, la mujer llevaba varios días muerta cuando fue encontrado el cuerpo. Su hijo la enterró y ocultó la desaparición comentado a vecinos y amigos que su madre estaba de viaje.
El crimen desató una polémica mientras Costa Martínez ya estaba detenido por otra causa: el intento de asesinato de su padre. El joven de 24 años había atacado al hombre con una navaja durante una discusión en una metalúrgica de Villa Lugano. La víctima fue trasladada al Hospital Santojanni y sobrevivió.
Graciela era una abogada con una extensa trayectoria profesional en el ámbito de abogacía. Colegas y allegados la describieron como una profesional muy respetada y comprometida con su trabajo. La noticia de su muerte generó un fuerte impacto entre vecinos, clientes y miembros de la comunidad jurídica de la zona oeste del conurbano bonaerense.
La investigación continúa a cargo de la UFI N°1 de Morón y fue caratulada como homicidio calificado por el vínculo, un delito que prevé prisión perpetua.