La construcción y la industria volvieron a transitar caminos diferentes durante mayo, ya que, según los informes difundidos este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), el primero recuperó impulso y cerró el mes con números positivos y el segundo volvió a retroceder y profundizar las dificultades que arrastra desde comienzos de año.
En ese contexto, el Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero retrocedió 5,7% en comparación con el mismo mes del año pasado y acumuló una baja de 3,1% en los primeros cinco meses del año. En la medición desestacionalizada, en tanto, registró una leve mejora de 0,4% respecto de abril.
De las 16 ramas industriales relevadas, solo dos lograron crecer: refinación del petróleo, coque y combustible nuclear (19,4%) y productos de tabaco (14,6%). En contraste, sectores como maquinaria y equipo (-23,4%), productos textiles (-26,2%), vehículos automotores (-15,9%) y prendas de vestir (-14,7%) encabezaron las mayores caídas.
La construcción, por su parte, mostró un escenario diferente. El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) aumentó 4,1% interanual y 6,3% frente a abril, lo que permitió que el acumulado entre enero y mayo alcanzara un crecimiento del 2,5%. El repunte estuvo impulsado por el aumento en la demanda de insumos como pinturas para construcción, hormigón elaborado, hierro para la construcción y mosaicos graníticos, aunque más de la mitad de los materiales relevados todavía registraron bajas respecto del año anterior.
Aun así, las expectativas para el corto plazo siguen siendo moderadas. La mayoría de las empresas consultadas por el INDEC considera que la actividad se mantendrá estable entre junio y agosto, mientras que una proporción menor prevé una nueva desaceleración tanto en la obra pública como en la privada.