Irán atacó bases militares de EEUU en Medio Oriente y Donald Trump aseguró que la tregua "se terminó"
Teherán afirmó que lanzó una ofensiva con misiles y drones contra instalaciones estadounidenses en el Golfo en respuesta a los bombardeos ordenados por Washington. Donald Trump dio por terminada la tregua entre ambos países y el precio del petróleo volvió a subir.
La tensión entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este martes después de que el la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC)asegurara haber atacado decenas de instalaciones militares estadounidenses en Baréin y Kuwait como respuesta a los recientes bombardeos lanzados por Washington sobre territorio iraní. Tras los bombardeos, el presidente Donald Trump aseguró que la tregua "se terminó".
A través de un comunicado difundido por medios estatales, las fuerzas iraníes afirmaron que la ofensiva incluyó una operación conjunta con misiles y drones contra 85 objetivos militares. Entre ellos mencionaron la base naval estadounidense en Baréin, conocida como la Quinta Flota, además de la base aérea Ali Al Salem, en Kuwait.
El IRGC también sostuvo que derribó un dron estadounidense MQ-9 Reaper, al que acusó de intentar interferir durante el desarrollo de la operación. Hasta el momento, Estados Unidos no confirmó esos ataques ni la pérdida de esa aeronave.
Donald Trump aseguró que el acuerdo alcanzado con Irán el pasado 17 de junio: "Por lo que a mí respecta, se terminó", afirmó el presidente durante la cumbre de la OTAN que se desarrolla en Ankara.
El mandatario también acusó a Teherán de incumplir los compromisos asumidos y lanzó duras críticas contra el régimen iraní, al sostener que "es una pérdida de tiempo tratar con ellos".
Tras sus declaraciones y la confirmación de nuevos ataques cruzados, el precio internacional del petróleo registra una suba cercana al 5%, reflejando la preocupación de los mercados por una posible interrupción del suministro energético si el conflicto continúa escalando.
Kuwait y Baréin activaron sus sistemas de defensa
Poco antes del anuncio iraní, las autoridades de Kuwait informaron que sus sistemas de defensa aérea estaban interceptando misiles y drones que ingresaban al espacio aéreo del país.
"Las defensas aéreas kuwaitíes enfrentan actualmente ataques con misiles y drones hostiles", señalaron las Fuerzas Armadas a través de un comunicado, aunque sin atribuir oficialmente el origen de los proyectiles.
En Baréin, por su parte, el Ministerio del Interior informó que se activaron las sirenas de alerta mientras se evaluaba la situación de seguridad.
Ambos países albergan importantes bases militares estadounidenses y ya habían sido escenario de ataques durante la reciente escalada del conflicto en Medio Oriente.
La respuesta iraní a los bombardeos de Estados Unidos
La ofensiva llega luego de que Estados Unidos lanzara una nueva serie de ataques contra objetivos militares iraníes. Fueron alcanzados más de 80 blancos, entre ellos sistemas de defensa aérea, radares e infraestructura militar vinculada a la Guardia Revolucionaria, según el Comando Central estadounidense.
Washington justificó la operación al acusar a Teherán de haber atacado embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo.
En paralelo, la administración de Donald Trump también revocó la autorización que permitía a Irán vender petróleo en el mercado internacional, una medida que había formado parte de los entendimientos alcanzados semanas atrás entre ambos países.
Qatar pidió desescalar el conflicto
En medio del recrudecimiento de las hostilidades, Qatar -uno de los países que había participado de las negociaciones entre Washington y Teherán- condenó los ataques contra Kuwait y Baréin y pidió retomar el camino diplomático.
En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores qatarí llamó a "proteger la región de las consecuencias de estos ataques" y reclamó reducir la tensión para evitar una nueva escalada militar en Medio Oriente.
Por el momento, no hay confirmación oficial sobre víctimas o daños materiales provocados por los ataques informados por Irán, mientras la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de un conflicto que vuelve a poner en riesgo la estabilidad de una de las regiones más sensibles del mundo.