Andrea Zingarelli, la egiptóloga argentina a la que comparan con Indiana Jones: “La primera noche dormimos en el piso”
La experta cuenta todo el detrás de escena de la muestra de Tutankamón que se presenta en Buenos Aires, y realiza un recorrido por los descubrimientos de su vida y sus comienzos en Egipto.
La idea de viajar a Egipto para realizar excavaciones puede resultar muy tentadora para muchos en 2026, pero en los 90, con la falta de tecnología que permitiera tantear el terreno, la historia era otra. A eso hay que sumarle ser mujer, en una época compleja. A todo eso se enfrentó Andrea Zingarelli, doctora en Historia (UBA) y profesora del Cercano Oriente Antiguo y Egipto Antiguo en La Plata.
La experta en egiptología también lidera el proyecto Amenmose, que explora la tumba de un noble tebano, de más de 3500 años, en Luxor. “Siempre me interesó el desciframiento, una búsqueda detectivesca, en donde tenés que encontrar la prueba para poder explicar algo”, relató.
“Siempre me gustó la historia antigua y en ese recorrido Egipto me empezó a fascinar. Cuando terminé la facultad empecé a estudiar Lengua egipcia y en los 90 llegó la oportunidad de viajar a Egipto. Fue un antes y un después, porque trabajar en el campo, en los descubrimientos, era como descubrir un mundo que viste en los libros y de golpe lo tenés en las manos. Fue muy impactante”, recordó sobre sus comienzos.
Andrea no pierde la chispa durante la conversación; su voz remarca su pasión por su vocación cuando comenta los temores de tomar una decisión como irse al otro lado del mundo y estar casi incomunicada con su familia.
“A lo que le teníamos miedo era a las minas. Todavía había algunas minas que podrían estar activas, estábamos en la península del Sinaí y ahí había sido la guerra. Fueron temores que cada vez se fueron superando. Nos comunicamos por cartas a través de la embajada porque en ese lugar ni siquiera llegaba el correo”, explicó.
En todo momento, la egiptóloga destaca a todas las personas que la formaron cuando recién arrancaba y comenta que en esos momentos de incertidumbre solo era “mirar para adelante y hacer lo que te fascina, lo que te gusta”. Al mismo tiempo, recuerda su primer descubrimiento:
“Cuando arrancamos trabajamos en un área que era de edificios, no era una zona de necrópolis. Lo primero que encontré fue el ángulo de una fortaleza. Era un momento de muchas tormentas de arena en ese lugar. Era difícil, pasaban los días y no encontrábamos nada. Era como una desazón. Hasta que un día apareció y no te puedo decir la emoción de ver eso. Lo recuerdo como si fuera hoy”, relató.
Esas primeras campañas en Egipto marcaron un antes y un después; ahí perdí todos los miedos.
Andrea Zingarelli en la península del Sinaí, Egipto - Foto: cortesía de prensa.
Los primeros pasos en la profesión: el trabajo de ser egiptóloga en los 90’
Andrea viajó a Egipto y llegó a un pueblo: Al-Qanṭarah. En esos primeros momentos, para ella fue importante la persona que coordinaba, otra mujer llamada Violeta Pereyra.
“Cuando recién llegamos al lugar, vimos que era un pueblo cerca de la excavación, a unos 15 kilómetros, éramos unas cuatro mujeres y teníamos miedo. Llegamos a un lugar que no es como una gran ciudad y de hecho la primera noche no teníamos ni dónde dormir. Dormimos en el piso”, recordó.
Además, comentó que vivieron en lugares donde había muchos animales y ratas. Sobre los desafíos que tuvo que atravesar en el lugar, relató que “fue más difícil entrar en contacto con la gente”. “El pueblo era un lugar muy particular”, expresó.
Aún así, tras superar esas adversidades, manifestó: “Siempre trabajamos con algunas personas que eran muy solidarias. El contacto con la gente, sobre todo con los trabajadores”.
Andrea Zingarelli en una tumba explicando las pinturas, Egipto - Foto: cortesía de prensa.
Proyecto Amenmose: el pasado de Egipto conectado con el presente de Argentina
Andrea lleva adelante el estudio de la tumba de Amenmose, en Luxor, Egipto. Se trata de un noble egipcio que vivió entre el 1400 y el 1450 antes de Cristo. Este proyecto nuclea a investigadoras e investigadores del CONICET y universidades nacionales y extranjeras, entre arqueólogas, historiadores y conservadores.
El comienzo de la aventura surgió en La Plata, en donde había un equipo de personas que ya habían hecho sus tesis de doctorado en Egiptología. Según narró, todos eran de diferentes universidades nacionales. “Había un equipo para poder llevar adelante este proyecto. También teníamos el aval institucional de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata”, destacó.
Antes de encarar la idea, el grupo se planteó diversas posibilidades. Por eso, llegaron a dos conclusiones: Luxor era un lugar mucho más fácil para vivir y querían trabajar en una tumba pequeña para que los objetivos fueran realizables. “Nos habían propuesto tumbas más grandes, incluso del Valle de los Reyes, pero lo pensamos en términos de posibilidades económicas, de posibilidades temporales”, remarcó.
Andrea Zingarelli en Egipto - Foto: cortesía de prensa.
“Cuando llegamos el primer día nos habían dicho que tuviéramos cuidado porque había estado cerrada por mucho tiempo. No sabíamos si había alimañas, en qué condiciones íbamos a encontrar el monumento. No me importó nada, estaba tan desesperada por entrar que me acuerdo que con una linternita me tiré”, relató la experta.
El proyecto es autogestivo, por eso los investigadores cubren sus costos de vuelo y estadía en Egipto por sus propios medios. Además, las excavaciones e investigaciones las realizan sólo durante el mes de enero, cuando tienen sus vacaciones laborales.
“Es muy costoso, nos cuesta mucho porque es autofinanciado, es muy difícil llevarlo adelante”, manifestó. También destacó que pronto saldrá un libro sobre la historia de la tumba y lo que hicieron en las campañas, un gran aporte para la ciencia.
Se prevé un segundo libro sobre toda la excavación y los hallazgos de 2500 objetos y restos humanos.
Relieve de Amenmose en la jamba de la puerta de entrada - Foto: cortesía de prensa.
- ¿Cómo fue el primer hallazgo en la tumba de Amenmose?
Andrea: “La excavación empezó en el 2023. Antes estuvimos trabajando sobre las pinturas. La misión de la Universidad de Waseda en Japón (N. de la A: que realizó una misión antes en la tumba) había publicado algunos descubrimientos, pero nos encontramos con un montón de textos que no estaban del todo resueltos. Incluso usamos luz ultravioleta y descubrimos textos que no estaban identificados. Después empezamos la excavación con el objetivo de encontrar la entrada. Ahí se empezaron a abrir mundos, 2500 piezas encontramos. Nuestro principal hallazgo fue que en la entrada de la tumba se encontró un relieve con una inscripción y Amenmose estaba sentado en ese relieve frente a una mesa de ofrenda. Las investigaciones previas no habían visto eso”.
“Nada es de hoy para mañana”, remarcó la experta y detalló el camino que han realizado desde que le asignaron la tumba: “Encontramos la entrada en el 2024 y en el 2025 lo excavamos. Cada año vamos solo un mes y es lo que se puede hacer”.
Sobre los próximos pasos del proyecto mencionó con emoción un posible gran descubrimiento: “Hay dos entradas a dos tumbas, todas las tumbas tenían patios adelante con muchísimos objetos porque se hacían los rituales allí. Nosotros las abrimos, pero no pudimos excavar todavía”.
En la próxima campaña, prevista para enero del 2027, vamos a abrir las tumbas para ver con qué nos encontramos.
- ¿Se podría llegar a encontrar algo distinto o inesperado en la tumba de Amenmose?
Andrea: “Esperamos que suceda. Es raro que él tenga un solo título. No cualquiera tenía una tumba pintada y decorada, pero suelen tener más de un título en general. Nos llama la atención que hay una escena en la tumba donde él está controlando las actividades agrícolas, como si fuera dueño de una propiedad. Es probable que haya tenido otra función”.
Excavaciones en la actualidad: la figura de la mujer en la ciencia
Andrea recordó su realidad en los 90; según contó la presencia de mujeres en excavaciones no era lo común. “Ahora, por ejemplo, trabajamos con conservadoras que hacen el trabajo de restauración de la tumba de las pinturas y con algunas inspectoras”, comentó ilusionada.
Su pasado es un ejemplo de superación que marca un precedente y sirve de inspiración para miles de niñas argentinas que desean seguir sus pasos. “Eso es lo que te motiva a seguir. Tenemos un proyecto de extensión que llevamos a las escuelas, que es explicar qué hacemos y cómo. Ese proyecto inspira y muestra que esto es posible”, aseguró.
La egiptóloga remarcó que el proyecto en escuelas “es una forma de superar los miedos” para decir "yo puedo hacerlo desde acá, desde Argentina, desde tan lejos”.
Hay muchas mujeres ahora en excavaciones y es hermosa la relación con ellas.
Andrea Zingarelli en Egipto - Foto: cortesía de prensa.
La cultura e historia egipcias: el rol de la mujer, sus avances como sociedad y las “maldiciones”
En una época donde todo parece inventado o descubierto, el campo de la egiptología nos demuestra que aún quedan muchas historias por conocer. “Hay muchas otras momias que no se encontraron, de faraones que no fueron encontrados. Todavía pueden dar mucha información las excavaciones futuras”, expresó.
Entre hallazgos, la experta también destacó que encontraron en la excavación del proyecto Amenmose “conos funerarios de tumbas que no se conocen”. Estos elementos se colocaban en las entradas de las tumbas con el nombre y el título de la persona fallecida.
Me encantaría encontrar nuevas imágenes, nuevas historias para descifrar.
- Me parece curioso preguntarte sobre la figura de la mujer en Egipto.
Andrea: “Las mujeres en el antiguo Egipto eran privilegiadas respecto a mujeres que vivieron en la misma época en otras sociedades. Podían tener propiedades y decidir desheredar a sus hijos. No llegaban a ser reinas, pero podían ser contrapartes femeninas de un rey y era muy importante su poder simbólico. En la sociedad, las mujeres al poder tener sus propiedades, no dependían del padre o del marido para vivir. Podían divorciarse. Aunque también estaban sometidas al cuidado, a la estética, eso se transmite en las imágenes”.
-Hay mucho misticismo en todo lo que es la cultura egipcia, lo que suele tener presente la gente son las historias de maldiciones y un poco Indiana Jones con las trampas.
Andrea: “Ellos podían escribir que podría ser un peligro para aquellos que profanaron la tumba, pero no hay trampas reales. Incluso en la antigüedad hay saqueos. Hay papiros de robos de tumbas que lo que hacen es juzgar a los ladrones que robaban y entraban a las tumbas. Si hubieran existido esos peligros, ni siquiera los antiguos hubieran corrido ese riesgo. Incluso en los textos sobre los procesos de momificación de la época nunca se habla de ninguna maldición”.
Andrea Zingarelli en Egipto - Foto: cortesía de prensa.
Tutankamón en Buenos Aires: la vida del rey de Egipto en una muestra para las vacaciones de invierno
Andrea, con toda su trayectoria y experiencia en egiptología, fue convocada para realizar la curaduría de una muestra distinta que “no había existido en Argentina”, según comentó. La exposición realiza un recorrido por la vida de Tutankamón, desde su infancia hasta su muerte.
La experta relató su alegría de ser parte del proyecto y la oportunidad de trabajar con piezas traídas desde Egipto. “La posibilidad de pensar cómo contar ese relato, que la gente pueda ver la vida de ese rey. Trabajamos el tema de la momificación, de qué contar de ese viaje y cómo él fue colocado en su cámara funeraria”, expresó.
La muestra cuenta con más de 130 piezas certificadas por el Ente Regulador de Exportación de Monumentos de Egipto. Según informó Andrea, existe una ley en Egipto que establece que no puede salir ningún objeto que forme parte del patrimonio cultural desde 1983 (ampliada por la Ley N° 3 de 2010).
“Ellos tienen una producción de réplicas para que se conozca la historia de Tutankamón en el mundo. Alguna vez salieron las piezas originales, pero hace más de una década que no tienen permitida la salida”, detalló.
Una parte de su trabajo fue ver cómo contar un relato sobre quién era su familia, cómo se convirtió en rey y cómo luchó por volver a las divinidades antiguas, después de un proceso de monoteísmo impuesto por su padre. En este punto, la experta seleccionó distintas piezas que le parecían “más significativas y que tenían una historia para contar”.
Por eso, para la egiptóloga, la exposición es una “muy buena oportunidad para aprender, para disfrutar e ir en familia”. La muestra se encuentra en El Cubo, Complejo Al Río (Vicente López).
¿Quién fue Tutankamón?
El rey egipcio tuvo la suerte de permanecer en una tumba intacta, con todo su ajuar. Por eso, se pueden saber más cosas sobre él que sobre otros faraones. “Podés conocer toda su vida por los objetos, que además tienen inscripciones y conjuros”, relató Andrea.
¿Qué fue lo más impactante para vos sobre la historia de Tutankamón?
Andrea: “Él era prácticamente un niño cuando se convirtió en rey. Tenía nueve años. Por supuesto que la infancia en el antiguo Egipto no es la infancia de hoy, porque la expectativa de vida era mucho menor. Aún así, imagínate un niño que de golpe tiene que hacerse cargo de gobernar un país. Otra cosa que me impactó mucho es que se casó con su media hermana, Anjesenamón, cuando él tenía nueve y ella 13, eran muy chiquitos”.
No todo fue brillo y oro en la vida del pequeño monarca. Antes de su entronización, su padre sustituyó la religión politeísta por una religión monoteísta. Ante esto, Tutankamón se tuvo que hacer cargo del gobierno de Egipto y de esa herencia pesada que tenía mucha oposición.
La experta además relató algunos misterios que se pueden ver en la muestra, como el cambio de nombre del rey egipcio: “Cuando nació se llamó Tutankatón, porque Atón era el dios único de la época del padre. Y después se transforma en Tutankamón cuando se convierte en rey y retorna a todos los dioses a las creencias del antiguo Egipto”.
- ¿Qué querés provocar en la gente que vaya a visitar la muestra?
Andrea: “La fascinación que siento con esta cultura egipcia que tiene tanto para contarnos sobre nuestra propia vida, porque inventaron muchísimas cosas que hoy las tenemos en mano. Las diferencias, se casaban con sus parientes para preservar la sangre dentro de la realeza. Las diferencias respecto de la política. Sobre todo pienso que un niño puede aprender muchísimo sobre la historia de Egipto, pero además de aprender, puede pasarla bien, puede divertirse y guardar esas imágenes en su memoria”.
Aunque la historia nos permite saber cosas sobre él, algunos misterios continúan. Por ejemplo, su relación con Nefertiti. “Se cuenta la historia de que él era supuestamente hijo de Akenatón y por eso ella era su madrastra o quizás su madre”, explicó la experta.
La egiptóloga comentó al inicio de la charla que una de sus motivaciones había sido ver Indiana Jones y querer hacer eso, ser profesora y estar en el campo. Hoy, muchos años después de esos primeros pasos y tras haber desafiado sus miedos, se puede decir que es la Indiana Jones argentina que trae la cultura egipcia al país.
Datos útiles sobre “Tutankamón, La Experiencia”:
¿Dónde? El Cubo, Complejo Al Río (Av. Libertador 101, Vicente López).
¿Hasta cuándo? abierta hasta el 30 de julio de 2026.
Horarios: de martes a domingos de 10:00 a 20:00 hs.