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Ley de Tierras: el peronismo busca voltear un capítulo clave y el Gobierno pone un tope a la extranjerización

Si bien el Ejecutivo pondría un tope del 25% de la extranjerización a nivel provincial, el peronismo busca impedir la aprobación del capítulo completo.

Ley de Tierras: el peronismo busca voltear un capítulo clave y el Gobierno pone un tope a la extranjerización

El Gobierno de Javier Milei cedió ante la presión de la oposición con uno de los puntos más cuestionados del proyecto de ley de Tierras. A días de la votación en el Senado, la administración libertaria decidió establecer un tope para la extranjerización de tierras, luego de que la resistencia de bloques dialoguistas pusiera en riesgo los votos necesarios para aprobar la iniciativa.

La nueva versión del texto, que será presentada este martes por la jefa del bloque oficialista en el Senado, Patricia Bullrich, establece un tope del 25% para la extranjerización de tierras a nivel provincial, cuando la redacción original eliminaba cualquier límite. La legislación vigente fija actualmente un máximo del 15%, que opera a nivel nacional, provincial y municipal.

El cambio llega después de semanas de negociaciones con sectores de la oposición y refleja la dificultad del oficialismo para reunir las mayorías necesarias en la Cámara alta. Además del nuevo porcentaje, el proyecto incorporará un sistema de "doble aval" para las compras realizadas por empresas con participación de Estados extranjeros, que requerirá la autorización tanto de Nación como de la provincia involucrada.

Sin embargo, como el tope que añade el Gobierno es solo a nivel provincial, al resto de los niveles quedaría destopeado, lo que implicaría que los municipios pueda extranjerizarse hasta el 100%. El caso más resonante de los últimos días fue el de Puerto Libertad, a metros de las Cataratas del Iguazú en Misiones, donde una empresa chilena tiene 62.000 hectáreas (82% de tierras rurales). El intendente quiere comprarle 10 hectáreas hace dos años para un parque industrial, pero no se logra concretar debido a que las decisiones las toma el directorio en Chile.

Mientras el Gobierno busca retener apoyos, el peronismo decidió concentrar toda su estrategia en impedir la aprobación de ese Capítulo III. Están negociando con senadores de bloques dialoguistas y trabajan en la movilización convocada para este jueves frente al Congreso, con el objetivo de aumentar la presión social sobre los legisladores que todavía no definieron su voto.

En el interbloque que conduce José Mayans creen que todavía existen posibilidades de bloquear ese apartado si logran reunir 37 votos en contra, una cifra que dependerá del posicionamiento de radicales, representantes de fuerzas provinciales y legisladores misioneros, cuyos votos aparecen como determinantes.

Aunque el oficialismo confía en que las modificaciones permitirán recuperar parte del respaldo perdido, el panorama continúa siendo ajustado. La Libertad Avanza necesita del acompañamiento de sectores de la UCR, el PRO y bloques provinciales para alcanzar la mayoría. Sin esos apoyos, el proyecto corre riesgo de sufrir un revés en su capítulo más sensible.

En las últimas semanas crecieron las críticas al texto original desde distintos sectores políticos y sociales, que advirtieron sobre el impacto que podría tener una eliminación total de los límites para la compra de tierras por parte de extranjeros. Ese rechazo también comenzó a trasladarse al Senado y obligó al Gobierno a reescribir una vez más la iniciativa.

Con Javier Milei de viaje durante la sesión prevista para este jueves, la conducción del Poder Ejecutivo quedará en manos de Victoria Villarruel. En caso de empate en el recinto, quien definiría la votación sería el presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, que podría dar un respaldo al Gobierno.