Con un atraso acumulado del 48% respecto al resto del sector, la Federación de Obreros y Empleados de Telecomunicaciones (Foetra) y el personal de ARSAT se movilizaron para exigir la recomposición de los sueldos congelados desde la llegada de Milei al Gobierno. La protesta puso de manifiesto la paralización de los haberes durante los últimos cuatro meses y alertó sobre el plan de desmantelamiento de la compañía satelital.
El secretario general del gremio, Claudio Marín, detalló, en declaraciones a Radio 750, que la marcha “fue muy numerosa y también muy entusiasta, a pesar de que no es la mejor situación”. También remarcó que el Estado dispone de los mecanismos para efectuar los reajustes pero mantiene paralizados los ingresos del personal de la firma pública.
Según precisó Marín, los sueldos en ARSAT se encuentran en “más de un 30% por debajo de la administración pública”, acumulando un desfasaje que lleva cuatro meses sin soluciones.
“Hoy en ARSAT estaríamos con un 48% de atraso salarial en relación al salario de los sectores de las telecomunicaciones, que por otra parte tampoco es que sean particularmente generosas esas patronales”, denunció.
Desde la organización sindical vincularon el freno en las remuneraciones con una estrategia de desguace para privatizar áreas operativas. En particular, advirtieron que el Ejecutivo busca contratar a la firma Starlink para la conectividad de seis mil escuelas rurales, una medida que habilitaría subas tarifarias sin límite en un servicio que la empresa pública está capacitada para brindar con un nivel de calidad equivalente a la compañía de Elon Musk.