Una medida de fuerza convocada por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) paralizará las operaciones en 27 aeropuertos del país este viernes 6 de noviembre, a 48 horas del arribo del papa León XIV. La protesta, motivada por el desfinanciamiento presupuestario y el deterioro en las condiciones de seguridad operativa, generará cancelaciones y fuertes demoras en los vuelos tanto en Ezeiza como en Aeroparque, en la antesala de un fin de semana marcado por un masivo movimiento de pasajeros y turistas hacia los destinos que visitará el Sumo Pontífice.
Durante la jornada de huelga únicamente saldrán vuelos sanitarios, traslados humanitarios, operativos de ablación de órganos y viajes oficiales. En las dos principales terminales del Área Metropolitana de Buenos Aires el personal implementará un "paro a la japonesa", un esquema de trabajo a reglamento basado en el control y la fiscalización total de las aeronaves, los equipos de rampa, las pistas, las calles de rodaje y las obras activas, lo que frenará los tiempos de operación habituales.
"El desfinanciamiento del sistema aerocomercial ha llegado al punto de poner en riesgo la vida de los trabajadores, las tripulaciones y los pasajeros. Sin presupuesto no hay vuelos seguros", advirtió el secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar. "Cada vuelo suspendido o demorado será responsabilidad del Gobierno. En varias provincias ya los aeropuertos no funcionan. Van a dejar aislado a todo el interior del país. Tiene que quedar claro que el reclamo no es contra los pasajeros. Por el contrario, es contra el Gobierno para que puedan viajar seguros".
La denuncia formal remitida a la Secretaría de Trabajo detalló la escasez de matafuegos, la falta de indumentaria de trabajo adecuada y deficiencias críticas en los insumos médicos para responder a emergencias. "Faltan ambulancias, la mayoría están rotas, tampoco hay insumos para atender emergencias, faltan extintores. Lo que está ocurriendo es una desidia total. La verdad es que son unos improvisados que están jugando con la vida de la gente", remarcó al reclamar inspecciones en los aeródromos.
El eje del reclamo apunta también a la recaudación pública del sector. Según el gremio, el cobro de la tasa aérea a los pasajeros genera unos $220.000 millones anuales, pero menos del 10% regresa al mantenimiento operativo o a los salarios de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC). "Caputo y Sturzenegger nunca subieron a un avión de línea. ¿Qué pueden saber ellos de seguridad aérea? No se conoce el destino del 90% de lo que se recauda por tasa aérea", disparó Aguiar.
El conflicto reflota las demandas salariales que en septiembre ya habían derivado en jornadas de paro en más de 20 aeropuertos, esta vez en una fecha especialmente sensible. León XIV aterrizará el domingo por la tarde en un vuelo de Aerolíneas Argentinas procedente de Uruguay para cumplir actividades oficiales en la Ciudad de Buenos Aires, viajar el martes en avión a la provincia de Córdoba y cerrar su recorrido el miércoles en la Basílica de Luján, en medio de un escenario aerocomercial cruzado por la tensión laboral y la falta de recursos básicos.