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Salud

Productividad: Consejos para no procrastinar

Gabriela Gonzalez Alemán, doctora en Genética del Comportamiento, da algunos consejos para romper con el circulo vicioso de la procrastinación.

Productividad: Consejos para no procrastinar

Productividad: Consejos para no procrastinar

La procrastinación no es un defecto del carácter o una falla en nuestra habilidad para administrar el tiempo, sino una manera de enfrentar las emociones desafiantes y estados de ánimo negativos generados por ciertas tareas. No obstante, el alivio temporal que sentimos cuando procrastinamos es lo que hace vicioso al círculo, ya que cuando somos "recompensados" por algo, tendemos a hacerlo de nuevo.

Con el paso del tiempo, esto resulta en altos costos no solo a la productividad, sino a nuestra salud mental y física, incluidos estrés crónico, angustia y baja satisfacción con nuestra vida, síntomas de depresión y ansiedad, hábitos deficientes de salud, enfermedades crónicas e incluso hipertensión y enfermedades cardiovasculares. Poder detenerlo, entonces, es importante para nuestro bienestar general. 

Lo primero, es que adviertas qué tipo de procrastinador sos. Hay dos tipos: el procrastinador pasivo y el activo. El primero, posterga porque tiene dificultades para tomar decisiones y suele dudar y sentirse inseguro. El segundo, posterga porque se siente más motivado cuando trabaja bajo presión. 

  • Identificá cuando comenzas a postergar la tarea.

Es importante que prestes atención a las primeras veces en las que decidís postergar una tarea. Preguntate a vos mismo si se trata de algo que debés hacer necesariamente y de ser así, si tenés un plazo para cumplir con esa actividad. Si sos un procrastinador activo, aprovechá para medir tus tiempos con realismo. 

  • Desafiá esas creencias que permiten la procrastinación.

Seguramente, la primera idea que tendrás que desterrar de la mente es la de que tenés demasiado tiempo por delante para completar la tarea. El tiempo se acorta a cada día y el resultado será que no te alcanzará para cumplirla, al menos, como deberías. Por eso, no subestimes el tiempo que tardarías en completar esa actividad y tratá de ser realista. No aceptes autoengaños. Si pensás que en otro momento estarás más motivado o que necesitás estar especialmente creativo o dispuesto, no lo creas. Son excusas. La realidad es que nunca llegará ese momento ideal porque procrastinamos frente a aquellas tareas que nos desagradan. En lugar de asumir estas creencias como realidades, desafialas y preguntate qué deberías hacer si esa creencia no fuera verdad. La voluntad es una herramienta excelente para esta etapa del proceso. 

  • Cambiá las excusas por un plan de acción.

Una vez que hayas logrado el control sobre el tiempo y tu voluntad, realizá un plan para completar la tarea en tiempo y forma. Trazá una trayectoria desde la situación actual y la meta de la tarea cumplida. Dividí el trayecto en varias etapas. El cumplimiento de cada una retroalimentará tu motivación y te irás sintiendo cada vez más a gusto con la actividad.  

  • Buscá una motivación y activá el sistema de recompensa.

Tu sistema de recompensa se irá activando a medida que vayas cumpliendo las etapas de tu plan, pero si se trata de algo que te cuesta mucho cumplir, conviene que pienses en un autoregalo para la finalización de la actividad. No tiene por qué ser algo material, puede ser un permitido que te de placer. La idea es que tu mente sepa que, al terminar, te espera ese premio. Tu sistema de recompensa activará tu motivación y te sentirás cada vez mejor a medida que te acerques a la meta. 

  • Reflexioná sobre cómo te sentís con tu plan y hacé los ajustes necesarios.

A medida que vayas avanzando en tu plan, verificá si realmente te acercas al objetivo deseado. Una vez más, no te dejes engañar. Si ves que el resultado no es el esperado o prevés que, al finalizar, no obtendrás lo que deseabas, hace ajustes al plan, modificalo y si hace falta, retrocedé algunos pasos para corregir tu trayecto hacia la meta.  

*Gabriela Gonzalez Alemán, doctora en Genética del Comportamiento (MN 33343) y fundadora del Brainpoints (@brainpoints).

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