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Actualidad

Filo.explica | Alberto Olmedo, ¿el último capocómico?

¿Hubo algún otro humorista después de él que haya generado lo que él generó? ¿Por qué fue tan amado?¿Cuál fue su legado?

En pocos días se cumplen 33 años de la trágica muerte del gran capocómico argentino, que tras una vida cargada de personajes que hicieron reír a todo el país, murió trágicamente el 5 de marzo de 1988 al caer de un balcón de un piso 11 de un edificio marplatense.

Hasta 1960, Olmedo había trabajado en televisión pero muuuy tranqui todo. El reconocimiento y la fama absoluta para el rosarino llegaron gracias al El Capitán Piluso, el héroe de los niños.

Este fue un programa de televisión infantil emitido por Canal 9, estrenado en 1960, que se extendió hasta los ‘70. Olmedo, el capitán, actuaba junto a su amigo y guionista Humberto Ortiz, que encarnaba el personaje de Coquito, un marinero, su ingenuo compañero de aventuras.

El Capitan Piluso era un personaje que desafiaba al mal sin armas. Respetaba a los chicos, los trataba como a iguales, los hacía cómplices de sus locuras.

El carisma del personaje era inmenso y los pibes lo seguían, lo copiaban.  Un día dijo: "Chicos, hoy les voy a decir cómo hay que desarmar un teléfono''. Al día siguiente se armó un escándalo porque los chicos en sus casas habían roto muchos teléfonos.

A Olmedo se lo ha señalado y cuestionado en los últimos tiempos por el carácter machista, sexista y homofóbico que lo hizo tan famoso en los ‘80. También por la gordofobia que mostraba en su relación con Jorge Porcel, su compañero y gran amigo.

Pero para juzgarlo, se debe antes considerar el contexto histórico, que no le quita culpa, pero explica por qué ese humor funcionaba tan bien.  En esa época, se vivió en Argentina lo que se denominó el “destape”.

En ese entonces se intensificó la creciente exhibición de cuerpos semi desnudos femeninos en publicidades gráficas y televisivas, la tematización de contenidos sexuales y la incorporación de escenas de sexo explícito en el cine comercial.

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