El gremialista Juan Carlos Schmid, Secretario General de la CAAT, confirmó un paro general para marzo o abril, pero la fecha exacta no fue comunicada.
Ante la falta de definición, un grupo exigió una fecha concreta y tildó de traidores a los sindicalistas Pablo y Facundo Moyano. Ese fue el detonante para el conflicto: se produjeron golpes y empujones, y Héctor Daer, otro de los dirigentes de la CGT, tuvo que ser protegido dentro de un edificio.
El triunvirato cegetista debió refugiarse en el palco ante los incidentes, mientras varios manifestantes cantaban la marcha peronista. Otros presentes se pronunciaban contra los dirigentes con un grito contundente: "Poné la fecha".
Los problemas se produjeron cerca del escenario donde hablaron los líderes de la CGT por los insultos a los hijos de Hugo Moyano. Integrantes del sindicato de Camioneros reaccionaron y defendieron a los dirigentes.