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Actualidad POLÍTICA INTERNACIONAL

Venezuela, Maduro y Guaidó: ¿estamos ante la calma de una nueva tormenta?

La esencialmente aceptada peor crisis en la historia del país continúa sumando episodios que hacen suponer que la resolución del conflicto está cada vez más lejos. 

Las partes del conflicto buscan profundizar las presiones

Las partes del conflicto buscan profundizar las presiones

Tras un fin de año tranquilo, si es que ese adjetivo sigue teniendo validez en el país caribeño, el inicio del 2020 prontamente volvió a evidenciar las tensiones que permanecen y se profundizan en el pulso político de la República Bolivariana de Venezuela. 

La esencialmente aceptada peor crisis en la historia del país que atraviesa y erosiona los ejes sociales, políticos y económicos, las limitaciones en el ejercicio pleno de la democracia y un cierto consenso político regional que busca aislar al sucesor de Chávez sobre la figura de Juan Guaidó son algunos de los puntos que explican esta realidad. 

Para el primer fin de semana del año y con la elección de un nuevo Presidente de la Asamblea Nacional, este contexto no tardó en evidenciarse. Con la incertidumbre de siempre y tras un domingo en el que la oposición denunció un golpe parlamentario, finalmente Juan Guaidó fue reelecto al frente del legislativo. 

Juan Guaidó, Presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela

Internamente, a Guaidó lo sostiene un acuerdo gestado entre los cuatro principales partidos de la oposición (Voluntad Popular, Primero Justicia, Acción Democrática y Un Nuevo Tiempo, el llamado G-4). 

Desde el plano internacional, en adición al apoyo explícito de los Estados Unidos, el líder de la Asamblea Nacional realizó hace algunas semanas una gira desde la cual prometió que “aumentarán” los “mecanismos de presión” contra el Ejecutivo.

Lo cierto es que el opositor abandonó Venezuela para realizar una extensa gira que lo llevó por Bogotá, Londres, Bruselas, Davos, París, Ottawa, Madrid, Miami y Washington donde se entrevistó, entre otros, con Iván Duque, Emmanuel Macron, Donald Trump, Boris Johnson, Justin Trudeau y Angela Merkel.

Sin embargo, la estructura chavista de Gobierno, al momento, no se doblega a esto. En este sentido, las fuerzas militares son la pieza de un rompecabezas que indistintamente de la profundización sobre este escenario, son los únicos que parecerían poder torcer el futuro político del país.

Maduro, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

El redireccionamiento del apoyo militar parecería ser, al momento, la única alternativa de Juan Guaidó de poder aspirar llegar al Palacio de Miraflores.

En esta última semana, Maduro activó las maniobras contempladas dentro del “Escudo Bolivariano 2020”, desde el cual buscó visibilizar en parte el material, pero fundamentalmente la cohesión interna de las Fuerzas de orden. 

Guaidó por su parte afirmó que “los mecanismos de presión solo van a aumentar; por polémicos que sean, solo van a seguir aumentando”, al tiempo que llamó desde sus redes sociales a estar atentos a los anuncios para la agenda de los próximos días. 

Cualquier pronóstico en Venezuela es imprudente. El principal indicador de que el escenario en el país es sumamente complejo es que todas las alternativas que se plantean como posibles para buscar soluciones, en verdad parecen utópicas.

Por lo pronto, con un Tribunal de Justicia carente de cualquier legitimidad, la eventual detención de Juan Guaidó se presenta como un potencial elemento disruptivo dentro de esta crisis, ya no económica y social, sino también política. 

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