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Ciencia

¿Cómo envejecen las estrellas del Universo?

Un nuevo estudio del CONICET junto a expertos de Italia e Inglaterra encontró algo que podría cambiar nuestra comprensión de la astrofísica estelar.

¿Cómo envejecen las estrellas del Universo?

¿Cómo envejecen las estrellas del Universo?

Un investigador del CONICET, en colaboración con colegas de Italia e Inglaterra, pudo comprobar que existen algunas estrellas del universo que envejecen más lentamente de lo que se creía desde hace medio siglo. 

Los hallazgos, publicados ayer en Nature Astronomy, cambian la comprensión sobre cómo es el envejecimiento de estos astros y postulan que, en algunos casos, puede demorar cerca del doble de tiempo que resulta de los modelos estándar.

Imágenes de dos cúmulos de estrellas (M3 y M13) ubicados en las constelaciones de Canes Venatici y Hércules.

La gran mayoría de las estrellas del Universo (cerca del 98%, incluido nuestro Sol) terminarán su vida como enanas blancas, esto es, la etapa final de su evolución en la que se van volviendo cada vez más frías y menos luminosas, desvaneciéndose de manera gradual hasta oscurecer. Como el ritmo al que esto ocurre es igual para todas ellas, se las considera "relojes cósmicos" útiles para inferir edades de otros objetos de nuestra galaxia y de poblaciones estelares cercanas.

Sin embargo, expertos de la Universidad de Bolonia, el Instituto Nacional de Astrofísica —ambos en Italia—, la Universidad John Moores de Liverpool en Inglaterra y el investigador del CONICET Leandro Althaus, del Instituto de Astrofísica de La Plata (IALP, CONICET-UNLP), reportaron que esto no siempre es así

Su estudio se basó en observaciones profundas realizadas con el telescopio espacial Hubble —un proyecto conjunto de la NASA y la Agencia Espacial Europea (ESA)– sobre dos cúmulos globulares de estrellas, denominados M3 y M13, ubicados a 33 mil y 25 mil años luz de la Tierra, respectivamente, en las constelaciones de Canes Venatici y Hércules.

Se trata de un "laboratorio natural perfecto", según decribe Althaus, porque son sistemas "casi mellizos": comparten propiedades físicas tales como la edad, la masa total y el contenido de metales, es decir su composición general; y el hecho de que las estrellas que los componen nacieron al mismo tiempo

Leandro Althaus.

Pero, contrario a lo que cabría esperar, las observaciones reflejaron que la población de enanas blancas en M13 es mucho más numerosa que en M3, pese a que globalmente contiene menos estrellas, lo que sugiere que la mayoría de las enanas blancas en M13 envejecen más lentamente, haciendo que permanezcan brillando y visibles por más tiempo que en M3, donde las enanas blancas envejecen al ritmo esperado.

Según explicó el investigador argentino a través del portal del CONICET, "lo tradicionalmente aceptado es que las enanas blancas carecen de la posibilidad de producir energía, por ejemplo, mediante la generación de reacciones termonucleares estables en el tiempo, porque al llegar a esa etapa ya consumieron todo el combustible nuclear". Entonces, como consecuencia, su envejecimiento resulta de un simple proceso de enfriamiento

En ese sentido, lo relevante de este estudio es que altera ese concepto y contradice la visión ampliamente aceptada: "Encontramos evidencia de que existen enanas blancas que conservan quema nuclear residual, es decir reacciones nucleares en su superficie, por lo que mantienen una fuente de energía similar a la que usa el Sol para transforma hidrógeno en helio. Este resabio de energía es lo que hace que envejezcan mucho más lentamente. Si en una enana blanca típica que observamos en los cúmulos el proceso lleva unos 80 millones de años, en estas puede durar hasta unos 150 millones de años".

Aún más, el descubrimiento tiene consecuencias directas sobre los métodos con los que los astrónomos miden la edad de las estrellas en la Vía Láctea y de las poblaciones estelares cercanas. Según el equipo, si se considera este nuevo escenario, las estimaciones realizadas en base al modelo hasta ahora aceptado podrían ser inexactas hasta en mil millones de años.

"Estos objetos se usan como relojes cósmicos para determinar edades, pero también como laboratorios naturales para la comprobación de distintas teorías físicas, de modo que nuestro hallazgo puede cambiar las conclusiones sobre procesos físicos que van más allá de la astrofísica estelar", finalizó Althaus.

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