No te pierdas las últimas noticias

Suscribite a las notificaciones y enterate de todo

Protón Neurociencia

Cómo los sueños nos preparan para enfrentar nuestros miedos

Un nuevo estudio refuerza la teoría de que simulamos situaciones aterradoras mientras soñamos para reaccionar mejor ante ellas una vez que estamos despiertos.

Cómo los sueños nos preparan para enfrentar nuestros miedos

Cómo los sueños nos preparan para enfrentar nuestros miedos

Por: Florencia Luna

¿Tienen algún propósito real las pesadillas? Para responder a esto, un equipo de investigadores analizó los sueños de varias personas e identificó qué áreas del cerebro se activaron cuando experimentaron miedo. Encontraron que soñar beneficia los procesos de regulación emocional (nuestra capacidad para manejar las emociones de forma apropiada) al lograr una forma simulación durante la noche que nos prepara para respuestas emocionales adaptadas a situaciones peligrosas de la vida real.

La neurociencia se interesó por explorar el vínculo entre los sueños y los procesos emocionales durante años, centrándose particularmente en las areas del cerebro involucradas. Sabemos, por ejemplo, que no dormir lo suficiente nos vuelve más agresivos e irritables; o que los trastornos afectivos como la depresión y el estrés postraumático se asocian frecuentemente con anomalías del sueño. 

Recientemente se descubrió también que ciertas regiones del cerebro son responsables de la formación de los sueños, y que otras se activan dependiendo de su contenido específico (como las percepciones, pensamientos y emociones).

En un trabajo publicado en Human Brain Mapping, científicos de Suiza y Estados Unidos interesados particularmente en el miedo, midieron la actividad cerebral de un grupo de personas a las que se les preguntó si recordaban haber soñado y, de ser así, qué emociones habían experimentado.

Para medir la actividad cerebral, se le colocó a los participantes 256 electrodos y se los despertó varias veces durante la noche.

Identificaron dos regiones cerebrales implicadas en la inducción del miedo: la corteza insular y el giro cingulado. La primera participa también en la evaluación de las emociones cuando estamos despiertos, y se activa automáticamente cuando sentimos miedo. La segunda, por otro lado, prepara las respuestas motoras en caso de amenaza.

Encontraron, por primera vez, que regiones similares se activan al experimentar miedo tanto en el sueño como en los estados de vigilia, lo que sugiere un vínculo fuerte entre las emociones que sentimos en ambos estados.

Una posible terapia

"Los sueños pueden considerarse como un entrenamiento real para nuestras reacciones futuras y pueden potencialmente prepararnos para enfrentar los peligros de la vida real", sugiere Lampros Perogamvros, investigador del Departamento de Neurociencias Básicas.

Conocer la posible función de los sueños, concluyen los investigadores, podría servir para continuar hacia el estudio de nuevas formas de terapias del sueño para tratar trastornos afectivos y de ansiedad.

 

Comentarios