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Ciencia

Las razones por las que no deberías contagiarte de COVID-19 a propósito

En esta nota, los motivos por los que deberías seguir cuidándote y evitar contraer el virus deliberadamente.

Las razones por las que no deberías contagiarte de COVID-19 a propósito

Las razones por las que no deberías contagiarte de COVID-19 a propósito

Desde que comenzó la pandemia de Covid-19 hubo un gran esfuerzo en tratar de evitar contraer el virus. Pero desde que apareció la variante Omicron, altamente transmisible y que al momento se sospecha menos grave que sus antecesoras, las personas comienzan a preguntarse si no es un buen momento para infectarse a propósito y "acabar con el asunto".

Se asume que contraer la enfermedad de coronavirus es inevitable y que es mejor tenerla ahora, cuando los síntomas son "más leves", para recibir algún tipo de protección si no están vacunados o bien para una protección "extra" además de las vacunas. Pero, ¿por qué no es buena idea?

En primer lugar, Omicron no es solo una "gripe fuerte". No está claro si causa síntomas más leves o si las personas desarrollan síntomas más leves por alguna inmunidad previa adquirida con las vacunas o por haber cursado ya la enfermedad. Algunos estudios sugieren una probabilidad menor de tener tener manifestaciones graves u hospitalizaciones que las observadas entre quienes contrajeron la variante Delta del virus pero, aún así, este puede no ser el caso para todos.

La enfermedad de Covid-19 todavía tiene el potencial de ser letal para algunas personas: las que no se vacunaron, las que podrían haber no respondido de manera óptima a la vacuna y los adultos mayores son algunos ejemplos de quienes podrían estar en mayor riesgo.

Para dar un ejemplo de esto, en Estados Unidos, informan los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), cuando se dispararon los casos de Covid-19 a principios de diciembre, aunque no lo hicieron al mismo ritmo acelerado que los contagios (probablemente gracias a las tasas de vacunación), las muertes si aumentaron durante el mismo período de tiempo.

Segundo, lo que los profesionales de la salud llaman "Covid prolongado", es decir, los efectos a largo plazo del Covid-19: una amplia gama de problemas de salud nuevos, recurrentes o en curso que las personas pueden experimentar cuatro semanas o más después de haberse infectado por primera vez por el SARS-CoV-2.

Estos síntomas pueden manifestarse en cualquier persona que haya tenido la enfermedad, incluso si fue leve o si no hubieron síntomas iniciales, explican los CDC. Comúnmente, los pacientes notifican combinaciones de los siguientes síntomas:

  • Dificultad para respirar o falta de aire
  • Cansancio o fatiga
  • Síntomas que empeoran luego de realizar actividades físicas o mentales (también conocidos como malestar general posesfuerzo)
  • Dificultad para pensar o concentrarse (a veces denominada "neblina mental")
  • Tos
  • Dolor en el pecho o en el estómago
  • Dolor de cabeza
  • Corazón que late rápido o muy fuerte (conocido como palpitaciones)
  • Dolor muscular o en las articulaciones
  • Sensación de hormigueo
  • Diarrea
  • Problemas para dormir
  • Fiebre
  • Mareos (vértigo) al ponerse de pie
  • Sarpullido
  • Cambios en el estado de ánimo
  • Alteraciones del gusto o el olfato
  • Cambios en los ciclos del periodo menstrual

Por otro lado, algunas personas que enfermaron gravemente experimentan efectos multiorgánicos o afecciones autoinmunes durante más tiempo, con síntomas que duran semanas o meses después de haber tenido Covid-19. Los efectos multiorgánicos pueden afectar a muchos, si no a todos, los sistemas del cuerpo, entre ellos las funciones del corazón, los pulmones, los riñones, la piel y el cerebro; mientras que las afecciones autoinmunitarias ocurren cuando el sistema inmunitario ataca las células sanas del propio organismo por error, y causa una inflamación dolorosa o daños en los tejidos de las partes del cuerpo afectadas.

Además, aunque es poco frecuente, algunas personas —mayormente niños— sufren el síndrome inflamatorio multisistémico (MIS) mientras cursan una infección por Covid-19 o inmediatamente después, en la que diferentes partes del cuerpo pueden inflamarse. El MIS puede causar afecciones posteriores al COVID-19 si la persona sigue teniendo efectos multiorgánicos u otros síntomas.

Finalmente, un nuevo estudio de los CDC también encontró que los diagnósticos de diabetes se dispararon en los jóvenes después de tener Covid-19.

En tercer lugar, aunque una persona contraiga la enfermedad y la curse sin demasiados inconvenientes, es probable que hasta desarrollar síntomas o dar positivo en alguna prueba de anticuerpos o PCR, infecte a otros, a quienes puede que no les vaya tan bien.

La transmisión del SARS-CoV-2 ocurre desde uno o dos días antes de que la persona presente síntomas, si es que los presenta, entonces mientras cree que está bien y libre de infección, podría estar transmitiendo el virus a otras personas.

Además, cualquier comportamiento de riesgo no solo expondrá potencialmente a otros, sino que estos a su vez pueden transmitir el virus a sus hijos. En nuestro país, un parte de los chicos de entre 3 y 17 años todavía no recibió la primera dosis de la vacuna o no completaron el esquema de dos. Según detalló la ministra de Salud, Carla Vizzotti, en la actualidad el 67% de niñas y niños de 3 a 11 años iniciaron su esquema de vacunación contra el covid-19 en Argentina y el 45% ciento lo completó; aunque eso es muy bueno, todavía falta. En el Hospital pediátrico Garrahan, por ejemplo, ayer la jefa del Servicio de Control Epidemiológico e Infectología, María Rosa Bologna, informó que de los niños hospitalizados "sólo el 30% tiene el esquema de vacunación completo" y señaló que esta semana las internaciones continuaron en aumento. "En la actualidad tenemos 63 niñas y niños internados con covid-19 confirmado y otros 18 casos sospechosos a la espera de la confirmación", detalló.

Por último, contraer deliberadamente el coronavirus contribuye a sobrecargar el sistema de atención médica. En Argentina, el último reporte de salud alertó de más de 128 mil nuevos casos las últimas 24 horas y los hospitales y centros de testeos colapsados ante la tercera ola que atraviesa el país son cada vez más.

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