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Protón

Ratones musculosos enviados por la NASA regresan de la Estación Espacial

Fueron modificados geneticamene para poder estudiar los efectos de la microgravedad en los seres vivos y mejorar la salud de los astronautas.

Ratones musculosos enviados por la NASA regresan de la Estación Espacial

Ratones musculosos enviados por la NASA regresan de la Estación Espacial

Después de un mes en el espacio, la cápsula Dragon de SpaceX descendió hasta el Océano Pacífico trayendo consigo 1.700 kg de carga de la Estación Espacial Internacional (en inglés, International Space Station o ISS), incluidos cuarenta ratones de los cuales ocho habían sido modificados genéticamente para ser extremadamente musculosos.

Una nave de reabastecimiento SpaceX Dragon se acerca a la Estación Espacial Internacional el 8 de diciembre de 2019.

El Dragon se lanzó el 5 de diciembre y tres días después se unía a la ISS llena de suministros y experimentos. Se buscaba estudiar como la microgravedad afecta la pérdida muscular y ósea así como también desarrollar soluciones para la exposición a la radiación que los astronautas soportarán durante los vuelos espaciales de larga duración.

Lo que hicieron los científicos en los roedores fue deshabilitar el limitador natural del crecimiento muscular del cuerpo (la proteína miostatina) esperando, de esta manera, inducir su crecimiento muscular y óseo para contrarrestar los efectos de la casi ausencia de gravedad. Como resultado, los ratones no solo eran más fuertes, sino también más grandes que el ratón promedio. 

Adicionalmente, a aquellos que no fueron tratados genéticamente se les suministró un fármaco experimental para inhibir la miostatina.

Los ambientes de microgravedad son aquellos donde la fuerza de gravedad es tan pequeña que sus efectos son casi imperceptibles.

Ahora que los "super-ratones" y sus compañeros están de regreso en la Tierra, los investigadores pueden estudiar a los roedores y buscar formas de manipular la miostatina para abordar la pérdida de masa muscular y ósea humana y mejorar la salud de los astronautas.

Además, una mejor comprensión del funcionamiento de esta proteína puede ayudar a las personas que están postradas en cama y a las que experimentan desgaste muscular relacionado con enfermedades como el SIDA, ELA, cáncer y muchas otras.

"Estamos muy entusiasmados por ayudar a avanzar en los resultados de nuestra investigación, tanto para ayudar a proteger a nuestros astronautas que viajan al espacio como para ayudar a las personas acá en la Tierra con graves condiciones de salud que afectan su fuerza y uso de músculos y huesos, y lo más importante, su calidad de vida diaria". dijo Germain-Lee, parte del equipo de investigación que envió ratones geneticamente modificados al espacio.

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