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Cine y Series Rey de reyes

Análisis | La última temporada de Vikings empieza con todo

La serie de ficción histórica que nos introdujo en el mundo de los legendarios guerreros nórdicos llega a su fin con esta sexta temporada. 

Vikingo se hace, no se nace(The History Channel)

Vikingo se hace, no se nace | The History Channel

Por: Jessica Blady

En el año 2013, Michael Hirst y The History Channel aportaron su cuota de ficción histórica de la mano de “Vikings”. A pesar de no contar con elementos fantásticos per se (aunque la mitología escandinava está plagado de ellos), la épica del show se benefició y retroalimentó del éxito de compañeras como “Game of Thrones”, sumando su granito de arena para expandir los géneros en la pantalla chica. Igual, las aventuras de Ragnar Lothbrok y la Era Vikinga se ganaron a su público en base a un relato (libremente adaptado) no muy explotado por el cine o la TV, al carisma de su protagonista (Travis Fimmel) y esta saga que continúa por parte de sus aguerridos hijos.

El drama llega a su fin con esta sexta temporada que encuentra a Bjorn Ironside (Alexander Ludwig) ocupando el trono de Kattegat tras derrocar a su hermanastro Ivar (Alex Høgh Andersen). El hijo de Ragnar y Lagertha (Katheryn Winnick) intenta no vivir bajo la sombra y la reputación de sus padres, ser un monarca más justo y encontrar su propio camino para guiar a su gente, uno menos belicoso y más centrado en el comercio. La idea ya no es ir por ahí saqueando ciudades, sino incentivar las relaciones económicas con ellas, haciendo de Kattegat el centro de Escandinavia.

A pesar de las dudas, Bjorn empieza su reinado con el pie derecho, teniendo a su pueblo y a  su esposa Gunnhild (Ragga Ragnars) de su lado, aunque ya no los consejos y el escudo de Lagertha, quien decide retirarse y asentarse en donde supo estar su antiguo hogar, para pasar sus últimos días con tranquilidad y alejada de los horrores de la guerra: experiencias que, a la larga, terminaron haciendo mella en su estado físico y anímico. Como bien dice la vikinga, ya vio demasiada muerte y a seres queridos partir, ahora llegó el momento para estar en paz, incluso consigo misma.

No se sabe si volveremos a ver a Winnick relativamente pronto o si estará obligada a tomar una vez más las armas en caso de que su hijo la necesite. El derrocamiento de Ivar y el destierro de aquellos que lo apoyaron no descartan un ataque inminente, ya sea por parte del rey Olaf (Steven Berkoff) que, tras la victoria, decidió apropiarse de las tierras del malherido Harald Finehair (Peter Franzén), o un nuevo enemigo que viene del Este.

Llegó la hora de gobernar 

Tras huir con la cola entre las patas, el Deshuesado termina recorriendo la llamada Ruta de la Seda. Con  pocos hombres bajo su mando, acaba en el Rus de Kiev, prisionero del príncipe Oleg (Danila Kozlovsky), despiadado monarca del lugar. Al principio, la ‘visita’ de Ivar provoca cierto escepticismo y mucha desconfianza pero, al final, el gobernante intuye una oportunidad para viajar al Oeste y reclamar Noruega, tierra que también supo ser suya mucho antes de convertirse al cristianismo.  

De esta manera, “New Beginnings” sienta las bases de lo que se viene para este desenlace que arranca con ganas de mantener la paz, pero no va a poder evitar la guerra. La ausencia de Ragnar todavía se nota en la serie de Hirst, pero esta es la mejor oportunidad para el lucimiento de Bjorn y el legado que quiere dejar. Ir a la batalla resulta más sencillo que tomar decisiones que pueden afectar a más de uno. Ese es el aprendizaje que el trono de Kattegat tiene para su nuevo ocupante, uno que resulta interesante de ver tras la egomanía de Ivar.     

La amenaza viene desde el Rus

Los contrastes entre Este y Oeste también enriquecen este relato nórdico. Oleg y sus extravagancias expanden el universo hacia las tribus eslavas, sus costumbres, religión y algunos adelantos tecnológicos que, enseguida, nos recuerdan al joven Lothbrok y aquellos primeros años de conquista, cuando arribó a las costas de Inglaterra gracias a una precaria brújula.

Este círculo que se cierra tiene gustito a camino ya recorrido, pero son las enseñanzas y las ganas de no repetir los mismos errores las que llevarás a los hijos de Ragnar a dejar su propia huella en la historia.   

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