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Cine y Series #GlobosTanMachitos

¿Por qué los Globos de Oro no nominaron a ninguna directora?

Cada entrega de premios trae sus controversias, pero la omisión de las mujeres en la mayoría de las categorías, es una moneda corriente que debe empezar a cambiar, de una vez por todas.  

Todas las voces, todas

Todas las voces, todas

Por: Jessica Blady

Todas las entregas de premios y sus nominaciones traen controversia porque, digámoslo, es imposible dejar a todos contentos. La industria cinematográfica no pasa de ser un reflejo de la sociedad de la que forma parte, y ahí es donde surgen las diferencias de percepción ante estas ‘celebraciones’. Hollywood es un microcosmos que intenta parecer liberal, pero muere en sus convencionalismos, los mismos que se hacen notar cuando llegan las votaciones más importantes y surgen esos abismos entre los círculos de críticos y sociedades similares, y los gremios y asociaciones más reconocidas como la Academia de artes y ciencia o la Hollywood Foreign Press Association.

Galardones como el Oscar y los Globos de Oro no son más destacables que la National Board of Review o Los Angeles Film Critics Association, aunque tienen mejor prensa y ‘prestigio’ a la hora de llenar titulares. Estas agrupaciones más legendarias son las que todavía se aferran al clasicismo y a las costumbres más vetustas, justamente, porque la mayoría de sus miembros son hombres blancos (y heterosexuales, claro) de más de sesenta años.     

En febrero de 2016, tras anunciarse las nominaciones a la estatuilla dorada, la prensa, la opinión pública y gran parte de la comunidad fílmica reaccionó efusivamente ante la falta de diversidad de las candidatas por segundo año consecutivo. El llamado #OscarsSoWhite abrió la controversia y la discusión para lograr una Academia más diversa que pueda reflejarse también en los premios. Tres años después, el triunfo de una película como “Green Book: Una Amistad Sin Fronteras” (Green Book, 2018) dejó bien en claro que este cambio va a tardar en llegar, aunque las voces afro-descendientes, latinas o asiáticas se alcen para hacer un poquito más de ruido. Habrá que hacerle caso a los dichos de Emma Thompson que, por aquel entonces, destacó: Enfrentémoslo, la Academia está conformada en su mayoría por hombres blancos y ancianos. Así que esperamos a que se mueran o los matamos de a poco. No hay muchas opciones, ¿no?”.

Al menos nominaron a una de las "Mujercitas"

Pero dentro de la industria hay una ‘minoría’ que no es tal, pero sigue siendo discriminada. Incluso antes del #MeToo o el Time’s Up, las voces femeninas no eran tenidas muy en cuenta por los votantes. Su cine se considera “inferior” en relación a sus contrapartes masculinas, o esta es la justificación que se dan (y nos dan) cuando llega la hora de elegir lo mejor de cada año. ¿Cómo es posible? Obviamente, el volumen lo es todo y que haya más películas dirigidas por varones deja la posibilidad de perder terreno ante las desproporciones. Este es un problema que arranca de raíz con la falta de oportunidades laborales, pero se refuerza cuando grandes producciones quedan afuera en favor de realizadores masculinos.

Sólo para tirar unos datos, en 91 años de entre de Oscars, sólo cinco mujeres han sido nominadas a la Mejor Dirección: Lina Wertmüller por “Pasqualino Siete Bellezas” (1975), Jane Campion por “La Lección de Piano” (1993), Sofia Coppola por “Perdidos en Tokio” (2003), Kathryn Bigelow por “Vivir al Límite” (2009) y Greta Gerwig por “Lady Bird” (2017). La única afortunada del conjunto es Bigelow, quien es la primera (y última) ganadora hasta el momento. Los números deberían hablar por sí mismos, pero los detractores se siguen aferrando a las justificaciones de los votantes y un cine que no está a la altura de sus compañeros. Ya no podemos pelear contra estos preconceptos, pero sí para hacer valer el trabajo de estas mujeres que buscan su lugar en una industria que no se las hace fácil.   

La historia de la prensa extranjera en Hollywood y sus Golden Globes, no es más optimista. A lo largo de 77 años de ceremonias, sólo fueron nominadas cinco mujeres y dos de ellas hicieron doblete: Ava DuVernay por “Selma” (2014), Kathryn Bigelow por “La Noche más Oscura” (2012) y “Vivir al Límite”, Sofia Coppola por “Pedidos en Tokio”, Jane Campion por “La Lección de Piano” y Barbra Streisand por “El Príncipe de las Mareas” (1991) y “Yentl” (1983), el único premio otorgado a una mujer hasta la fecha.

"The Farewell" es de lo mejor del año, pero nadie recuerda a su realizadora

Tras el anuncio de ayer, y las nuevas omisiones, la doctora Stacy L. Smith -directora de USC Annenberg Inclusion Initiative- recordó que en los últimos años y según sus propias investigaciones, sólo el 4% de los 100 films más taquilleros del año vienen de manos femeninas. En 2019, ese número escaló entre el 12% y el 15%, pero este crecimiento no se ve reflejado entre los nominados de este año. Greta Gerwig (“Mujercitas”), Lulu Wang (“The Farewell”), Lorene Scafaria (“Estafadoras de Wall Street”), Marielle Heller (“A Beautiful Day in the Neighborhood”), Olivia Wilde (“La Noche de las Nerds”), Kasi Lemmons (“Harriet”), Celine Sciamma (“Portrait of a Lady on Fire”), Alma Har (“Honey Boy”) y la lista sigue. Todas responsables de películas celebradas por la crítica que, en muchos casos, tienen más tomatitos (o el puntaje que les guste) que otras tantas nominadas.

Sí, tenemos a “The Farewell” y “Portrait of a Lady on Fire” en la categoría de Mejor Película Extranjera, pero ninguna mujer compitiendo por Mejor Director, Guión, Película Dramática o Comedia. Veinte lugarcitos ocupados por hombres de renombre como viene ocurriendo en los últimos años, una coincidencia a la cual no nos suscribimos. Esto es desidia, discriminación y misoginia, tal vez no de forma abierta, pero sí para esos votantes blancos y ancianos que prefieren sus películas pergeñadas por otros hombres blancos, en su mayoría.

Para los privilegiados este es un claro movimiento de alguna agenda política. Para los discriminados, un llamado de atención: “Este año, ha habido el doble de largometrajes dirigidos por mujeres, con más películas de directoras en camino. Y, sin embargo, como muestran las nominaciones de hoy, las mujeres, y especialmente las mujeres de color, continúan siendo empujadas a un lado por un sistema que las retiene, tanto fuera como dentro de la pantalla. La omisión de las mujeres no es solo un problema de los Globos de Oro, es una crisis en toda la industria y es inaceptable. Time’s Up continuará luchando hasta que las directoras talentosas obtengan las oportunidades y el reconocimiento que merecen”, declaró Rebecca Goldman, directora de operaciones de este movimiento.

La representación IMPORTA, también la femenina

“Quien dirige largometrajes importa. Afecta las historias que se cuentan, y cómo se las cuenta, con implicaciones de largo alcance para las mujeres en toda la industria del cine y nuestra sociedad en general”, sumó Goldman, dejando en claro el largo y discutido tema de la importancia de la representación y la inclusión porque las diferentes visiones y voces convierten a la industria en un ambiente más rico desde donde surgen esos relatos con los que todos pueden relacionarse.

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