River tiene sensaciones encontradas dentro y fuera de la cancha. Si bien la victoria por 2 a 1 como visitante frente a Guaraní en la ida de los octavos de final de la Copa Libertadores le dio motivos para sonreir, el escándalo por los doping que salieron a la luz sigue generando un clima complicado para el equipo millonario fuera del verde césped.
Las sospechas, luego de las suspensiones provisorias a Lucas Martínez Quarta y Camilo Mayada, traspasaron los límites. Inlcuso, algunos dirigentes de clubes y hasta el propio José Luis Chilavert se atrevieron a denunciar que la Conmebol había arreglado con la institución de Núñez para tapar más casos.
Lo cierto es que anoche, luego de la victoria de River en Paraguay, el ente madre del fútbol sudamericano obligó a todos los jugadores del conjunto argentino a someterse a un control antidoping.
¿Por qué se tomó esta decisión? La Conmebol se basó en el Artículo 12 Apartado 2 del Reglamento Antidpoaje, que dice: "Si más de un jugador de un equipo ha dado positivo, se realizarán controles dirigidos de todos los jugadores".
Así fue como los 18 jugadores que integran el plantel millonario pasaron de a uno por la sala a hacerse el control. Desde Gonzalo Martínez y Marcelo Larrondo que fueron de los primeros en salir, hasta Ariel Rojas, que fue el último en retirarse alrededor de las 2 de la mañana.