Roxana Frontini presentó "Alta frecuencia": identidad, crisis y reinvención en electropop
Con una historia atravesada por migraciones, crisis personales y reinvenciones, la artista presenta un single que pone el foco en el cambio interno. "Alta frecuencia" tiene raíces pop con una fusión latina y capas electrónicas.
La artista venezolana-argentina Roxana Frontini lanzó "Alta frecuencia", un single que invita transformar la realidad desde lo interno. "Soy una prueba viviente de lo que canto", asegura. Detrás del nuevo tema hay una historia atravesada por migraciones, crisis personales, reinvenciones y una decisión de apostar por la música como forma de vida.
"Alta frecuencia" tiene raíces pop con una fusión latina -propia de su origen- y capas electrónicas, distintivas en canciones como "Cristal" y "Hermandad". El nuevo single, según cuenta Rox, aleja de la idea de "manifestación", que deja todo en el afuera, y pone el foco en la transformación interna como punto de partida.
"Hay una frase que dice 'hay mejores puertas por abrir'. O sea, es como que hay un cambio dentro de mí, algo que no puedo resistir. Tengo más ganas de vivir y las condiciones para seguir. A lo largo de la vida tuve muchos retos. Hay mejores puertas y yo las voy a abrir", reflexiona la artista en diálogo con Filo.news.
De Venezuela a Buenos Aires: la historia detrás de Roxana Frontini
Nacida en Venezuela y criada entre Caracas y Buenos Aires, por las raíces argentinas de su padre, Rox estuvo desde chica atravesada por la música, su padre formó parte de la Fenix Jazz Band, histórico conjunto del Café Tortoni. La banda incluso figura en el Récord Guinness por sus presentaciones ininterrumpidas durante más de tres décadas.
"Yo crecí en ese mundo, cada vez que íbamos a Buenos Aires y papá se volvía a subir al escenario con la banda, yo estaba siempre en el booth de sonido de puntas de pie mirando todo (...) Me formo en música clásica, empiezo como corista con un cantante firmado por Sony Music. Empiezo toda esa carrera, coqueteo mucho con con pop-rock", cuenta con cierta nostalgia.
Sin embargo, no todo fue fácil. Su madre es sobreviviente de cáncer, cuando ella 17 años la diagnosticaron, y es un momento clave para la vida de un adolescente, ya que es el período donde se comienza a estudiar. "En ese momento me doy cuenta que muchos de los artistas que están alrededor mío, no solo en el ámbito musical, ya también en ese momento venía diseñando y haciendo mucha ilustración de moda. Veía que el principal problema que tenían era que no entendían el valor de su propiedad intelectual, entonces decidí ir a la escuela de derecho", recuerda.
Rox no solo se dedica a la música, sino que además es actriz, se desempeña en artes visuales y diseño, así como también dirige una consultora orientada al desarrollo de marcas de alto impacto. Después de recibirse de abogada, "me mudo a Buenos Aires, porque tenía el sueño de vivir allá, y hago un posgrado en la UCA en tecnología y empieza mi vida a tornarse aún más abogada de los negocios", explica sobre su sólida carrera profesional.
También se formó en tango y llegó a armar un show en España, en paralelo a su carrera profesional en el mundo corporativo con el desarrollo de marcas. "La apertura no era como ahora, más allá de que nos falta... este tema que de noche me subo al escenario y de día estoy con un montón de personas que solo se dedican a los negocios, teniendo en cuenta que yo era la más joven en la oficina, la única latina, no existía", reconstruye. Finalmente se instaló en Estados Unidos, donde terminó de consolidar su perfil empresarial.
Uno de los momentos más determinantes de su vida llegó cuando decidió apostar de lleno por su faceta artística. En ese proceso, sufrió una parálisis facialque la dejó un año sin poder cantar. Ese episodio marcó un quiebre en su carrera y en su forma de entender la música. Durante ese tiempo, profundizó en estudios sobre sonido, frecuencias, física cuántica y metafísica.
Además de música, su proyecto incluye una dimensión visual, ya que Frontini ilustra, pinta y desarrolla obras inspiradas en cada canción. En “Alta Frecuencia”, esa búsqueda se traduce en un videoclip que combina producción analógica con herramientas tecnológicas, incluida la inteligencia artificial, "como herramienta de amplificación, no de reemplazo".
A lo largo de la entrevista, aparece constantemente su vínculo con Latinoamérica y contextos atravesados por crisis políticas, económicas y sociales —desde el corralito argentino hasta los cambios estructurales en Venezuela— que la marcaron.
La migración, las crisis personales y la decisión de vivir de la música atraviesan su obra. "No empiezo de cero", dice en Alta frecuencia. Y es que, si bien un cambio radical en su carrera profesional o la inmigración pueda parecer un volver a empezar, no hay punto cero: hay historia, experiencia y decisiones que la empujan hacia adelante.