El Comité Especial de Descolonización de la ONU volvió a pronunciarse este jueves sobre la Cuestión Malvinas y aprobó por consenso una resolución en la que insta a la Argentina y al Reino Unido a retomar las negociaciones para alcanzar una solución pacífica a la disputa por la soberanía de las islas.
Durante la sesión, el canciller Pablo Quirno reiteró el reclamo argentino y sostuvo que la ocupación británica iniciada en 1833 "quebró la integridad territorial argentina". Además, rechazó la aplicación del principio de libre determinación al caso de Malvinas al afirmar que "en las islas Malvinas no existe un pueblo colonizado que pueda ejercer ese derecho. Existe una población británica implantada por la potencia ocupante luego de la expulsión de las autoridades y de los legítimos pobladores argentinos".
También cuestionó la presencia militar del Reino Unido en el archipiélago y denunció el otorgamiento de licencias para la explotación de recursos naturales en la zona en disputa. "La Argentina ha denunciado esas acciones y continuará con todas las medidas legítimas a su alcance", afirmó al referirse, entre otros puntos, al desarrollo del yacimiento petrolero Sea Lion.
La resolución aprobada reafirma que la única forma de poner fin a la disputa es mediante el diálogo entre ambos gobiernos, lamenta que aún no se hayan implementado las resoluciones de la Asamblea General sobre la cuestión y solicita la reanudación de las negociaciones "a la mayor brevedad posible".
Además, la audiencia incluyó las exposiciones de Paula Vernet y Guillermo Clifton, quienes respaldaron la posición argentina desde una perspectiva histórica y familiar. En representación de los habitantes de las islas, Michael Goss defendió la postura británica y rechazó que el futuro del archipiélago pueda discutirse sin la participación de los isleños.