El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, acusó al presidente Javier Milei de utilizar la distribución de recursos nacionales como un mecanismo de presión sobre las provincias para obtener apoyo legislativo, suspender las PASO y avanzar con un proyecto de reelección.
En una columna de opinión publicada en La Voz del Interior, Kicillof sostuvo que el Ejecutivo aplica una "asfixia financiera" sobre las 24 jurisdicciones. Según afirmó, ofrece parte de los fondos retenidos a cambio del respaldo de los gobernadores a iniciativas impulsadas por la Casa Rosada.
Además, cuestionó la política económica del Gobierno y aseguró que, tras 30 meses de gestión, se perdieron más de 300.000 puestos de trabajo y cerraron 26.000 empresas. También señaló que la industria cayó un 12%, el comercio un 5% y la construcción un 15%, mientras que otros sectores registraron crecimiento.
El mandatario sostuvo que las provincias acumulan una pérdida superior a los $47 billones a precios constantes, equivalente a cuatro puntos del PBI y a un recorte del 13,4% en términos reales. Atribuyó esa situación a la caída de la coparticipación, la baja de la recaudación y la reducción de las transferencias nacionales.
Por último, Kicillof llamó a construir una alternativa política de alcance federal y advirtió sobre una eventual continuidad del actual modelo económico. "Ninguna provincia puede desarrollarse sola en un país que se desintegra", afirmó, y sostuvo que otros cuatro años de la gestión de Milei "causarían daños irreparables".