Un contingente de las Fuerzas Armadas parte este martes a las 19.30 rumbo a Colombia para brindar asistencia humanitaria de emergencia tras el devastador terremoto de magnitud 7,4. El fenómeno dejó un trágico saldo de 289 muertos, más de 4.000 heridos y 143 personas desaparecidas en territorio colombiano.
El despliegue dispuesto por el Ejecutivo nacional está conformado por 32 efectivos del Ejército Argentino, una planta potabilizadora de agua, soporte logístico para comunicaciones y un centro de distribución de alimentos equipado con cocina de campaña. Asimismo, se envían 4.000 soluciones alimenticias destinadas a la atención de los damnificados y a garantizar el autoabastecimiento de los brigadistas.
Según explicaron desde el Ministerio de Defensa, el traslado del personal y las provisiones se concretará a través de dos aeronaves de la Fuerza Aérea Argentina: un Hércules C-130 para el material pesado y un Embraer RJ-140 para el equipo técnico. En la fase previa, los efectivos cumplieron con la preparación sanitaria para regiones tropicales, que incluyó la vacunación y las medidas preventivas correspondientes contra la malaria.
De acuerdo con lo detallado por fuentes oficiales, el contingente fijará su base de operaciones en la ciudad de Quibdó, capital del departamento del Chocó, una de las áreas más destruidas por el sismo. La zona representa un desafío logístico significativo por su geografía selvática, intensas lluvias y deficiencias de infraestructura vial, siendo el río Atrato el principal canal de acceso hacia las poblaciones aisladas.
Toda la ayuda humanitaria es coordinada por el Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas bajo la supervisión del ministro de Defensa, Carlos Presti, en trabajo articulado con la Cancillería encabezada por Pablo Quirno. Desde el Gobierno confirmaron que este será el único contingente militar enviado a la zona de desastre para responder a las demandas del país afectado.