El Fondo Monetario Internacional (FMI) reconoció los avances de la Argentina en la recuperación de la estabilidad macroeconómica, destacando la desaceleración inflacionaria, la acumulación de reservas internacionales y la disciplina fiscal como una “base clave” para el desarrollo. Sin embargo, señaló la necesidad de consolidar estos resultados y expandir la actividad hacia la totalidad de los sectores productivos para garantizar un proceso sostenible.
Durante una conferencia de prensa, según informó Ámbito Financiero, la vocera del organismo, Julie Kozack, enfatizó en que “es importante garantizar que el crecimiento se amplíe y se distribuya de manera más uniforme tanto en los demás sectores de la economía como entre los trabajadores”. Asimismo, precisó que “gran parte del enfoque de las discusiones, además de los detalles técnicos del programa, se centra realmente en cómo Argentina puede consolidar los logros de la estabilización alcanzada y extender esos beneficios a toda la economía” para “respaldar una mayor inversión, sostener un crecimiento económico duradero, fomentar la creación de empleo y, en última instancia, brindar mejores oportunidades para el pueblo argentino, que es, por supuesto, el objetivo final”.
Respecto de la misión liderada por Joyce Wong entre el 21 y el 29 de septiembre por la tercera revisión del Servicio Ampliado (SAF), Kozack confirmó que “las conversaciones continúan y seguirán en las próximas semanas, con el objetivo de alcanzar un acuerdo a nivel del personal técnico para esta tercera revisión”. Ante las consultas de la prensa, indicó que “formarán parte de los debates que se están llevando a cabo entre el FMI y el equipo económico, por ejemplo, sobre el impacto potencial en los ingresos fiscales”.
En cuanto a los resultados del primer semestre, el Banco Central logró un sobrecumplimiento en la acumulación de reservas favorecido por el revalúo contable del oro y la flexibilización dispuesta en mayo, mientras que el Sector Público Nacional registró un desvío en el superávit primario al acumular $6,29 billones frente a la meta de $6,86 billones. Esta diferencia, provocada por la postergación de vencimientos de Ganancias y la caída real del 4% en la recaudación, derivará en el pedido de un perdón (waiver) por parte del Ministerio de Economía para destrabar el desembolso de u$s800 millones.
Finalmente, se advirtió que las deliberaciones se desarrollaron en un contexto de tensión financiera donde el Riesgo País superó los 600 puntos básicos tras escalar más de 10%. La situación se sumó a datos negativos de actividad en julio, la mayor contracción desde la pandemia, un aumento en la pobreza y la decisión de entidades de Wall Street como JP Morgan de recortar sus estimaciones y alertar sobre una inminente recesión técnica para el tercer trimestre.