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Marina Will: Charly García como faro artístico, el amor sin dramas y la historia detrás de su encuentro con Fito Páez

La cantante prepara un nuevo disco que combinará baladas con canciones bailables y una mirada más madura sobre las relaciones. En diálogo con Filo.news, repasó sus influencias, contó cómo surgieron sus colaboraciones con referentes del rock nacional y adelantó el homenaje a Charly García que formará parte de su próximo show.

Marina Will: Charly García como faro artístico, el amor sin dramas y la historia detrás de su encuentro con Fito Páez

“Charly García fue el faro artístico que me llevó a componer mi propia música”, asegura Marina Will al hablar de sus influencias. Si bien canta desde los 11 años, recién al escuchar a Serú Girán pudo imaginar el horizonte artístico que quería seguir. Décadas después, esa admiración continúa presente en su obra y tendrá un lugar especial en su próximo concierto este 11 de noviembre en el Teatro Margarita Xirgu, que será con un escenario a 360°.

La cantante lanzó "Tu canción, mi canción", su primer corte del nuevo disco que está en proceso y adelantó que buscará correrse del dramatismo habitual de sus baladas para explorar otras maneras de contar el amor, desde una mirada más madura sobre las relaciones. El pop, la música disco, el rock y el folklore conviven en su repertorio y su recorrido la llevó a conectar con figuras como Fito Páez y Jorge Serrano, con quienes compartió experiencias que marcaron su recorrido.

Una nueva forma de cantar el amor

Periodista: En "Tu canción, mi canción" aparece una manera diferente de hablar de las relaciones, las aborda desde otro ángulo.

Marina Will: Sí, es un pop alegre. Me gustó mucho porque veo una relación desde otro lado. Yo siempre soy muy dramática con las baladas y quería hacer algo distinto. Este nuevo disco es diferente y "Tu canción, mi canción" es una buena muestra de una manera un poco más madura de vivir las relaciones, más evolucionada, de decir: "bueno, uno va eligiendo". Además, termina con algo que a mí me gusta mucho que es la música disco porque hay destello ahí de disco y esto me llevaba hacia otro lugar, hacia un pop mucho más alegre.

P: ¿Qué nos vas a traer en tu próximo disco, va a haber más de este pop alegre o algún drama? 

M.W.: Algunos dramones como antes, pero muchos más temas bailables como Tu canción, mi canción. Siempre con esta idea de algo más tranquilo, más evolucionado, más maduro.

P: ¿Y hacia donde pueden ir los dramas?

M.W.: Para mí, el drama termina mal porque la otra persona o el entorno se cansan. Es muy apasionado, pero en un momento termina. Me sale una imagen como de un tornado, como un círculo vicioso. Me parece que, si uno va a entrar en círculos, es mejor que sea en un plan espiralado, que el círculo evolucione. Quizás el drama sea un círculo más chico, en vez de más grande a medida que uno va creciendo y aprendiendo. Porque, si no, ¿para qué crecemos?

Charly García, el faro artístico de Marina Will

P: ¿Cómo es tu relación con el rock?, vas a hacerle un tributo a Charly después de su cumpleaños número 75

M.W.: Charly es mi mayor referente. Su obra fue la que me llevó también a querer componer mi propia música. Yo canto desde muy chiquita, a los 11 años ya estaba en escenarios, pero recién cuando escuché Cinema Verité, de Serú Girán, vi el horizonte y dije: “Bueno, ¿qué es esto? Yo necesito algún día componer algo así”. Para eso iba a tener que tocar el piano, por lo menos en un 70% de eso. 

Fue el faro artístico. Es la música que más me conmovió y la que quise intentar hacer. No esa, la propia, pero con ese faro.

P: Además del rock, vi en tus redes un video cantando Zamba para olvidar, ¿qué lugar ocupa el folklore en tu formación?

M.W.: En general no canto folklore en público, esa fue una situación especial. Pero tengo muchas canciones que amo y que estudié mucho en el piano, el Cuchi (Legizamon) tiene muchas canciones que quedan muy bien con el piano. Mi papá, cuando era chico, formaba parte de un grupo de folklore y creo que algo me contagió.

Después fui muy rock y pop, pero hay algo en esa manera en la que uno puede cantar el folklore que siento que solo está ahí, como esa cosa más de cantante, de emoción, del vibrato. Quizás en el rock está un poco más vestida por los otros instrumentos y por otra narrativa.

Jorge Serrano, Fito Páez y las canciones que conectan generaciones

P: En tu repertorio también aparecen canciones de otros artistas, como Cómo te extraño, mi amor, de Leo Dan, pero mi generación la conoce por Café Tacvba. ¿Qué te llevó a elegirla? 

M.W.: Yo también la conocí por Café Tacvba. Me gusta mucho la letra porque conozco perfectamente la sensación de extrañar mucho a alguien y de decir: “Volvé, volvé”. No está bajo tu poder, tu dominio, pero está el corazón. Siento que es muy franca en lo que dice. Esas son las cosas que me gusta cantar con toda la voz.

P: También hiciste una versión de Un osito de peluche de Taiwán junto a Jorge Serrano, que así como nosotras conocimos Cómo te extraño, mi amor por Café Tacvba muchas generaciones nuevas van a conocer esta canción por vos. ¿Por qué la elegiste?

M.W.: Me gusta porque habla de las contradicciones y de cómo las relaciones no son todo el tiempo iguales. Me gusta mucho que la letra hable de eso, con esas metáforas, y Jorge es un maestro de la lírica, de los mejores.

A mí me gustaba mucho cantar la letra y tocar el piano. Le fui cambiando los acordes y sentía que en mi versión se notaba de otra forma, porque a veces el ritmo del rock te envuelve, te hace moverte, y la letra queda en un lugar secundario. A mí me parecía que la letra de Un osito de peluche de Taiwán tenía que quedar en un lugar primario. Por eso la hice un poco más como un bolero.

P: ¿Cómo fue el momento en que pudiste compartirle esa versión a Serrano y terminaron grabando juntos?

M.W.: La tocaba en mis shows hasta que, gracias al Francés, el percusionista de Los Auténticos Decadentes, se la pude mostrar a Jorge. A él le encantó y se sumó a cantar, en otra versión de su canción. Nos emocionamos los dos en el momento. Eso creo que quedó en un video de un vivo de Facebook. Para mí, si no pasa eso con la música, que no pase nada.

Gracias a eso, Los Auténticos Decadentes me invitaron a cantarla en México, en el Auditorio Nacional, y en el Gran Rex para el MTV Unplugged.

P: Otro encuentro importante fue el que tuviste con Fito Páez. ¿Cómo surgió la posibilidad de grabar juntos?

M.W.: A Fito lo conocí en un estudio de grabación y nos pusimos a hablar de Charly García. Él es muy fanático, yo soy muy fanática y le mandé por mail una canción. Él me llamó por teléfono porque le gustó mucho la canción y mi voz. Después empezamos una correspondencia por mail, de música. Me mandó un tema inédito, le cambié los acordes, lo rearmonicé y se lo mandé. Fue un ida y vuelta muy musical hasta que un día me animé a preguntarle si podía grabar esa canción que le había gustado.

Vino al estudio y fue muy fuerte. Fue como ver a Picasso o a Dalí en su atelier, ver trabajar a un genio con la materia.

P: ¿Qué te pasó al verlo trabajar sobre una canción tuya?

M.W.: Él me decía: “Decime lo que tengo que hacer”. Era muy fuerte porque sí, era mi canción, pero siento que a él le quedó como perfecta. La escucho y siento que es de él.

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