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Salud

Alergias de primavera: 7 consejos para limpiar tu casa y reducir la acumulación de polvo y polen

Los cambios de estación pueden aumentar la presencia de partículas que provocan estornudos y congestión. Especialistas explican qué hábitos incorporar para mejorar la limpieza de los espacios cerrados.

Alergias de primavera: 7 consejos para limpiar tu casa y reducir la acumulación de polvo y polen

Con la llegada de la primavera, muchas personas comienzan a experimentar estornudos, congestión y otras molestias relacionadas con las alergias estacionales. Aunque gran parte de los alérgenos se encuentra en el exterior, el polvo, el polen y otras partículas también pueden ingresar y acumularse en viviendas, oficinas y lugares de uso cotidiano.

Según explicó Pablo Cardozo, jefe de Seguridad Ocupacional y Medio Ambiente, es importante prestar atención no solo a la frecuencia de la limpieza, sino también a la manera de realizarla. Estos elementos pueden concentrarse en muebles, textiles y rincones poco visibles, por lo que incorporar hábitos adecuados ayuda a reducir su acumulación.

Los 7 consejos para limpiar tu casa durante la primavera

Desde Aramark Argentina compartieron una serie de recomendaciones para mantener los espacios interiores en mejores condiciones:

1. Priorizar la limpieza húmeda: utilizar paños que capturen el polvo en lugar de dispersarlo por el ambiente.

2. Limpiar de arriba hacia abajo: comenzar por estantes y muebles elevados y terminar por los pisos para evitar que las partículas vuelvan a depositarse.

3. Prestar atención a los textiles: incorporar cortinas, alfombras, tapizados y otros elementos a las rutinas de mantenimiento.

4. Desinfectar y limpiar las superficies de uso frecuente: escritorios, mesas y teclados requieren atención regular, especialmente en espacios compartidos.

5. Revisar los rincones menos visibles: controlar rejillas de ventilación, marcos de ventanas, esquinas y sectores detrás de los muebles.

6. Evitar levantar polvo innecesariamente: reducir el barrido y sacudido en seco para impedir que las partículas queden suspendidas en el aire.

7. Mantener una rutina de limpieza: establecer frecuencias adecuadas resulta preferible a realizar limpiezas profundas de manera esporádica.

Por qué es importante mantener una rutina de limpieza

Los especialistas señalan que cada ambiente requiere cuidados diferentes, según su uso y la cantidad de personas que lo frecuentan. En oficinas, por ejemplo, las zonas de circulación y los espacios compartidos pueden necesitar una mayor frecuencia de mantenimiento.

Durante los meses de mayor presencia de polen y otros alérgenos, incorporar estas prácticas puede contribuir a reducir la acumulación de partículas en interiores y mejorar las condiciones de los ambientes. Sin embargo, la limpieza no elimina por completo las alergias ni reemplaza la consulta médica cuando los síntomas persisten.

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