Suscribite a las notificaciones y enterate de todo.
4 de Noviembre de 2017
Lo que todas las mujeres piensan en ese momento es: "¡no soy un caballo!". En serio, duele, molesta y desconcentra. Termina siendo violento e invasivo antes que placentero. Mejor, prueben con otras cosas.
Golpearse, hacer chistes tontos, descoordinar o perder el rumbo de los "lugares" a los que se debería ir, genera desconcentración y, por ende, una baja considerable de la excitación.
A veces, el compañero sexual solo piensa en llegar a la penetración y no le dedica tiempo a la importantísima previa, práctica clave para llevar y acercar a las personas al clímax.
"¿Te gusta esto?" "¿Está bien así?" "¿Lo estoy haciendo bien?" son consultas que deberían erradicarse de una relación sexual. Si tu pareja no lo está disfrutando, te detendrá o bien te lo demostrará, y si, por el contrario, la está pasando bomba, quedate tranquilo que te vas a enterar.
En estas circunstancias, las confirmaciones y la palabras sobran. Así que no preguntes, ¡dejate llevar y confiá en vos!
No hay nada más aburrido que tener relaciones siempre de la misma manera. Sobre todo, que tu pareja no tome la iniciativa, no sorprenda o no acompañe.
Si querés complacer a una mujer, asegurate de tener muchas ideas interesantes para mantener relaciones, y un buen repertorio. Y, por supuesto, ¡no la dejes hacer todo el trabajo a ella!