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Actualidad Sustentabilidad

Lo que tenés que saber sobre las 3 R de la ecología: reducir, reutilizar y reciclar

Estos tres conceptos son una gran guía para llevar una vida más responsable con el medio ambiente: disminuir el consumo para bajar el impacto, exprimir al máximo la vida útil de cada producto y ahorrar energía y materia prima a través del reciclaje.

Repensemos nuestra forma de consumir│Foto: imagen ilustrativa Unsplash

Repensemos nuestra forma de consumir│Foto: imagen ilustrativa Unsplash

Por: Agustina Lascano

El momento para arrancar a hacer algo por el medio ambiente es ahora y cuando termines de leer esta nota vas a entender por qué y cómo. Aunque creas que con tus acciones no vas a cambiar nada, hacelo. Todo suma cuando hablamos de colaborar con el planeta y podés llegar a contagiarle tus hábitos a tu círculo de amigos.

Algo clave a la hora de ayudar al planeta es tener en cuenta las tres R de la ecología: reducir, reutilizar y reciclar. Es una guía para saber qué nos conviene hacer y a qué le damos prioridad. Tal vez creías que lo mejor que podías hacer por el medio ambiente era reciclar, pero hay acciones aún más útiles y que no consumen mucho tiempo. Como todo, hay que incluirlo en la rutina hasta transformarlo en un hábito.

¿Por qué reducir es lo mejor que podemos hacer?

Reducir es lo ideal. Lo mejor que podemos hacer es evitar la generación de residuos o seguir acumulando cosas que no necesitamos. Si no “generamos” no hay nada para reciclar, tirar o contaminar. El objetivo es disminuir el gasto de energía, materia prima y otros recursos. El concepto es bastante simple: minimizar el impacto. Pero de entenderlo a hacerlo… hay un largo camino y necesitamos cambiar nuestra costumbre de consumo.

¿Cómo hacemos esto? Intentemos pensar en lo que consumimos y en lo que desechamos. Analicemos nuestro consumo y, en consecuencia, nuestro desperdicio. Una vez que tengamos en claro eso, busquemos la forma para reducir ese desperdicio. ¿Podemos comprar de otra forma? ¿Realmente necesitamos consumir de esa manera? ¿Nos llevaría mucho tiempo planear las compras con el fin de que sean lo más responsable con el medio ambiente posibles? ¿Qué recursos estamos desaprovechando en casa?

Por ejemplo: vamos a la verdulería a comprar manzanas. Sabemos que la fruta la vamos a comer pero la bolsa en la que nos dan la fruta la vamos a tirar. Si llevamos una bolsa, reducimos a cero nuestros desechos. Si compramos un café, llevemos nuestra propia taza o vaso térmico y pidamos que lo sirvan ahí directamente. De esa manera, no tenemos ningún desperdicio.

Aprovechemos los recursos al máximo: usemos el lavarropas lleno y no hagamos un lavado por dos remeras, arreglemos la canilla de la cocina que gotea y caminemos en lugar de ir en auto a lugares cercanos. Comprar a granel con nuestros propios envases, llevar nuestras bolsas a la verdulería, tener sorbetes/cubiertos para no usar descartables y pensar qué tanto necesitamos algo antes de comprarlo.

¿Cómo podemos reutilizar para ayudar al medio ambiente?

Reutilizar es darle más usos a un producto y exprimir al máximo su utilidad. En lugar de desecharlo (ya sea a la basura o para reciclar), le damos una nueva vida y de esa forma aprovechamos al máximo el producto y valoramos los recursos que se emplearon para crearlo. 

¿Qué podemos hacer? usar envases plásticos de comida como tuppers, frascos para decorar, envases de cosméticos para guardar cosas, botellas plásticas para llevar agua, arreglar las cosas que se rompen en lugar de tirarlas y comprar algo nuevo, usar la ropa vieja para hacer trapos y muchísimas cosas más. Lo más fácil es tirar, pero cuando cambiamos nuestra mentalidad nos damos cuenta de que cada cosa puede tener un nuevo uso y lo mejor es que cuando adoptamos este tipo de pensamiento es cada vez más fácil.

¿Por qué reciclar es la “última opción”?

De más está decir que reciclar es mil veces mejor que mezclar la basura y tirarla en la misma bolsa, ¿verdad?. Entonces, ¿a qué nos referimos con “última opción”? Si podemos reducir nuestro consumo o reutilizar antes de mandarlo a reciclar, mejor. Pero en caso de no poder hacerlo, lo separamos para que sea reciclado.

El reciclaje es una solución a medias porque necesita de recursos para completar el ciclo (a diferencia de las dos primeras R que podemos hacerlo nosotros mismos en casa): primero debemos consumir algo, luego tenemos que llevarlo a un punto de reciclaje, después se traslada a alguna planta de reciclaje, se almacena y se trata hasta que tenemos un nuevo producto. Intervienen traslados, espacios de almacenamiento y plantas de tratamiento, pero también es un espacio de trabajo para muchas personas y hay un gran ahorro de recursos si lo comparamos con cualquier otro proceso de producción.

Al reciclar reducimos mucho más que la basura que irá a un incinerador, o peor, que terminará en los océanos o bosques. La fabricación a partir de envases reciclados implica un ahorro energético de entre el 75% y 95% dependiendo del material, se reduce la cantidad de materia prima que necesitamos (y el gasto que implica su producción) y se ahorran recursos como electricidad y agua. Como resultado de esa reducción, bajan la emisiones de gases de efecto invernadero y mejora la calidad del aire.

Separá tus residuos│Foto: imagen ilustrativa Unsplash
Separá tus residuos│Foto: imagen ilustrativa Unsplash

Averiguá cómo funciona en tu ciudad el sistema de recolección de residuos o buscá alguna cooperativa que trabaje con reciclables. El proceso en casa es muy simple:

  1. Separá los plásticos, latas, papel y cartón, envases de vidrio. 
  2. Tienen que estar limpios y secos para evitar que se pudran y tengan olor. Usá un trapo húmedo o cortá las partes que estén sucias y el material no se pueda limpiar.
  3. Llevalos a algún punto de reciclaje en tu barrio.
  4. Compartilo con tus amigos, familiares, compañeros de trabajo y vecinos. Muchas personas pueden seguir tu ejemplo.

El momento de comenzar es ahora. Empezá (de a poco) a ser más responsable con el medio ambiente: analizá tu consumo, repensá qué hacés con tus desechos y fijate cómo podés cambiar tus hábitos de compra para tener un planeta mejor. No vamos a hacer un cambio rotundo de un día para el otro porque es casi imposible de mantener. Tomá esta nota como un incentivo, buscá información para aprender sobre sustentabilidad y adoptá nuevos hábitos para una vida más responsable.

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