La historia cuenta que hace casi 40 años comenzó este sueño en un predio adquirido en 1976 donde antes en esas tierras eran explotadas antiguas tosqueras, cuyo producto fue usado para la construcción de las bases de las pistas del Areropuerto Internacional de Ezeiza y de la autopista Richeri.
Luego, el lugar fue expropiado por el CEAMSE (Cinturón Ecológico Área Metropolitana Sociedad Del Estado) que durante más de cinco años lo usó para relleno sanitario, dejando una secuela de contaminación ambiental que logró ser revertida gracias a Antonio Campana.
Don Antonio, entró en un largo pleito judicial para recuperar el predio. Paralelamente le empezaron a aquejar diveros problemas de salud y, ante esto, decidió dar un vuelco importante a su vida impulsando sus ganas de vivir junto a sus ansias de concretar su sueño hoy hecho realidad con este legado de belleza: Campanópolis.
Doce casitas de bosque, fuentes, lagos, puentes de quebracho, islas, muelles, un molino de viento holandés, una capilla colonial, una locomotora con vagones y hasta un museo. Todo eso podés encontrar en estas 200 hectáreas en González Catán.
¿Por qué esta locación fue tan importante para él? ¿Qué función cumple en la actualidad? ¿Cuáles son sus atractivos turísticos? En este video, te contamos todos los secretos que esconde esta joyita medieval: