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Protón Neurociencia

¿Por qué nos causa tanta ternura baby Yoda?

La ciencia detrás de estas ganas desenfrenadas de apretujar al bebé Yoda.

¿Por qué nos causa tanta ternura baby Yoda?

¿Por qué nos causa tanta ternura baby Yoda?

Por: Florencia Luna

Hace poco menos de un mes se estrenó en diversas plataformas la serie The Mandalorian, una temporada de ocho episodios que se ubica temporalmente después de los sucesos de Return of the Jedi y que sigue a un cazarrecompensas que escapa de la autoridad de la Nueva República.

Lo que más llamó la atención fue, sin embargo, un personaje al que internet apodó baby Yoda —que no es el Gran Maestro Jedi en su más tierna infancia sino alguien de su misma especie— y que despierta en nosotros un instinto protector.

Katherine Stavropoulos, profesora asistente en la Universidad de California, estudia cómo la ternura activa el sistema de recompensa neuronal del cerebro. Sostiene que las características del mini Yoda —ojos enormes, nariz pequeña, cabeza y cuerpo redonditos— son características de aspecto infantil que provocan en nosotros un instinto de querer cuidarlo.

Este conjunto de cualidades, también conocido como "esquema de bebé", activa en nuestro cerebro un sistema de recompensa que ocurre también cuando vemos, por ejemplo, a un bebé jugando o a un chanchito sonriendo.

La razón principal de por qué los bebés son tan lindos es para motivar en los demás seres humanos, particularmente sus padres, un esfuerzo extraordinario para cuidarlos y criarlos. Dado que no desarrollaron todavía habilidades motoras es posible que necesiten nuestra ayuda, y para eso recurren a sus habilidades para relacionarse con los adultos (léase, generarnos ternura).

Lo que no sabemos es si en el universo ficticio de Star Wars esa ternura alcanzará para hacer al mandaloriano abandonar su vida de cazarrecompensas y proteger al pequeño, pero la ciencia sugiere que sí.

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