Cine y Series 404 - page not found

Analisis | Yesterday es una azucarada fantasía Beatle

El director de "Trainspotting" imagina un mundo donde Los Beatles no existen, pero un joven músico recuerda sus temas y no va a dejar pasar la oportunidad de triunfar a costa de ellos. 

Apropiación musical(UIP)

Apropiación musical | UIP

Por: Jessica Blady

Danny Boyle nos tiene acostumbrados a historias un poquito más oscuras y subversivas como “Trainspotting” (1996) y “127 Horas” (127 Hours, 2010), incluso con sus incursiones más fantasiosas como “Exterminio” (28 Days Later..., 2002) y “Sunshine: Alerta Solar” (Sunshine, 2007). De alguna manera, el realizador inglés logró mantenerse alejado del sistema hollywoodense y hacer la suya de la mano de un estilo muy particular, aunque sus últimos proyectos terminaron cayendo en fórmulas más convencionales que poco se destacan en un mar de oportunidades cinematográficas. Igual, sigue siendo un gran narrador y con Yesterday (2019) nos regala una carta de amor a la música y, en especial, a los ‘cuatro de Liverpool’. ¿Cómo, no sabés quiénes son? Entonces sumate a la mayoría de los personajes dentro de este relato que imagina un mundo sin Los Beatles.

Así es, Boyle se contagia un poquito del romanticismo inherente de Richard Curtis -responsable de algunos clásicos modernos ingleses como “Cuatro Bodas y un Funeral” (Four Weddings and a Funeral, 1994) y “Realmente Amor” (Love Actually, 2003)- quien, junto a Jack Barth, pergeña esta historia que, al parecer, tiene poco de original y varios antecedentes similares en la comedia británica, el manga japonés o algunos trabajos franceses.

Semejanzas aparte, “Yesterday” nos lleva hasta Lowestoft, el punto más oriental del Reino Unido, para contar la historia de Jack Malik (Himesh Patel), un joven músico con ganas de triunfar, aunque se debe conformar con un pésimo trabajo como repositor de supermercado y el constante entusiasmo de su amiga y manager Ellie Appleton (Lily James). Después de una desapercibida presentación en un festival de música local, Jack está listo para abandonar sus sueños y volver a dar clases, pero esa misma noche el planeta experimenta un apagón masivo por escuetos 13 segundos, durante los cuales el pobre artista es atropellado por un autobús.  

 

       

A pesar de quedar un tanto maltrecho, Malik recupera la consciencia, y durante un encuentro con sus amigos descubre que, al parecer, Los Beatles ya no existen. Su rastro se borró de la faz de la Tierra y de la memoria de sus habitantes, excepto la del protagonista, que decide aprovechar la oportunidad y “apropiarse” de los hits de la banda reclamándolos como propios. Al principio no obtiene muchos aplausos, pero de a poquito va creciendo su popularidad, hasta que el mismísimo Ed Sheeran lo ve por la tele y lo invita a ser su telonero en medio de una gira europea.

Así, este joven compositor y su guitarra comienzan a deslumbrar al mundo, pero la fama empieza a sembrar varias dudas morales y éticas, además de alejarlo de su hogar y del afecto de Ellie, quien no puede seguirle los pasos. Yesterday” es una historia de amor un poco torpe disfrazada de distopía musical. El universo alternativo que proponen Boyle y Curtis es lo más interesante de la película -claro que la desaparición de los Fab Four tiene otras consecuencias hilarantes que no vamos a revelar-, y no tanto la relación de la parejita protagonista que cae en demasiados lugares comunes y va perdiendo potencia con cada giro de la trama.

En el medio, “Yesterday” nos regala un sinfín de clásicos pop/rock cortesía del mismo Patel, quien se carga la historia al hombro con su mezcla de ineptitud, ingenuidad y talento. Boyle aprovecha para darnos un pantallazo general del salvaje mundillo del espectáculo en tiempos de likes y redes sociales, además de sumar un montón de referencias a la cultura popular, mucho más actuales que el cuarteto de Liverpool.

Juntos, en las buenas y en las malas

Las intenciones del realizador son claras: rescatar el espíritu de la banda en estos oscuros tiempos que corren. El mensaje es alto y claro, y un hermoso golpe al corazón (y la nostalgia) cuando la historia más lo necesita. Se agradece que los realizadores nos mantengan anclados a este nuevo universo paralelo que crearon para nosotros y sus personajes, sin caer en facilismos y salidas harto conocidas. El problema es que terminan circunscribiendo todo el relato a la relación amorosa entre Jack y Ellie, la trama (principal) y más desafortunada de la película. Y no, el problema no pasa porque no seamos románticos, es simplemente porque no termina de funcionar por completo, obstaculizando los grandes momentos del film.         

A pesar de sus pequeñas fallas, “Yesterday” se disfruta de principio a fin, ya sea por su humor y sus guiños constantes, la imposibilidad de tararear cada uno de las canciones de Los Beatles o porque Boyle sabe cómo filmar y sumergirnos en la vorágine del show business con su ritmo implacable. Patel es toda una revelación que pronto hará de las suyas en la nueva película de Christopher Nolan y en “The Aeronauts” (2019), aventura biográfica donde comparte cartel con Felicity Jones y Eddie Redmayne.

 Y sí, seguro que se lo están preguntando: Boyle y compañía pagaron unos diez millones de dólares para poder acceder a los derechos de las canciones, pero también obtuvieron el visto bueno de los músicos y sus familiares a los que, seguro, se les escapa un lagrimón durante el tercer acto.   

En esta nota:
  • yesterday

Comentarios