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Skaters sensibles y nazis en el Madison: los documentales del Oscar

Entre los eclécticos nominados a corto y largometraje documental hay obras maestras a la altura de cualquiera de las nominadas a mejor película

Skaters sensibles y nazis en el Madison: los documentales del Oscar

Skaters sensibles y nazis en el Madison: los documentales del Oscar

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Por: Ignacio Esains

Los ganadores de los rubros de documental de los Oscar suelen ser de los más difíciles de predecir, en especial fuera de Estados Unidos. Es una pena que muchos de los cortos y largometrajes nominados no estén disponibles para ver en nuestro país ya que en los últimos años los ganadores han sido verdaderas obras maestras. Algunos de ellos, como “Citizenfour” (sobre Edward Snowden), se han visto en cable, mientras que otros, como el ganador de 2018 "Icarus", pueden verse a través de servicios de streaming o sus páginas web oficiales.

Por suerte algunos de los nominados de 2019 (en especial en la categoría de cortometraje) se pueden ver en este momento. Aquí va un pantallazo de los nominados, con sus posibilidades de ganar de acuerdo a los especialistas.

Free Solo (Elizabeth Chai Vasarhelyi y Jimmy Chin)

“Free Solo” es el candidato más fuerte a ganar el Oscar, por razones tanto técnicas como artísticas. El documental sigue al escalador profesional Alex Honnold, que planea escalar El Capitán, una pared vertical de aproximadamente 900 metros sin sogas, arneses, ni ningún tipo de protección. Está narrado casi como una película de acción, y profundiza en la psique de Honnold: ¿por qué alguien arriesgaría su vida de esta manera?

Minding the Gap (Bing Liu)

Como en la película “Boyhood”, el director sigue a un grupo de skaters a lo largo de varios años, contando sus logros, sus decepciones, y el hobby que logra equilibrar sus vidas, casi como una práctica zen. O al menos así comienza, porque luego de los primeros minutos “Minding The Gap” revela ser una meditación sobre la violencia doméstica en medio de una recesión económica, y la forma en la que el abuso se transmite de generación en generación. Es el documental que mejores críticas ha recibido a lo largo del año pasado, pero la falta de campaña publicitaria podría jugarle en contra.

Of Fathers and Sons (Talal Derki)

El Oscar ama los documentalistas que arriesgan su vida para conseguir material que nadie ha visto. El director Talal Derki simuló ser un fotógrafo de guerra anti imperialista para insertarse en la vida de una familia de extremistas en Siria, centrándose en su patriarca Abu Osama. Derki muestra la brutalidad con la que Abu adoctrina a sus hijos, pero a la vez (y esto podría sabotear sus chances para ganar el premio) muestra las razones por las que un musulmán rodeado de guerra y muerte provocada por los Estados Unidos podría radicalizarse de esta forma.

Hale County This Morning, This Evening (RaMell Ross)

RaMell Ross se aleja del documental puro con esta película casi experimental, un film-ensayo que se dedica a explorar las vidas cotidianas de los habitantes mayormente afroamericanos del condado Hale en Alabama. No es casualidad que Ross elija este lugar, ya que es el centro del más famoso foto-ensayo norteamericano, “Let Us Now Praise Famous Men”, de 1936. Para algunos críticos la película es demasiado abstracta y por lo tanto no permite generar empatía con sus protagonistas, mientras que otros la consideran una obra maestra visionaria. Los expertos están de acuerdo en que sus chances de ganar son prácticamente nulas.

RBG (Betsy West, Julie Cohen)

Ruth Bader Ginsburg es un ícono del feminismo norteamericano. Jueza de la suprema corte desde 1993 y luchadora incansable en favor de la igualdad de género y derechos reproductivos de la mujer. Pero más allá de la admiración que uno pueda sentir por Ginsburg, “RBG” es un documental televisivo, chato, sin mucho acceso y tan embelesado por su protagonista que no ofrece nada que uno no pueda aprender leyendo su artículo de Wikipedia.

Sin embargo, el amor por la jueza es tan grande en la Academia que se lo considera un candidato posible. Un secreto a voces es que en esta categoría todos votan, pero pocos ven las películas, y por lo tanto eligen de acuerdo al tema que suponen más interesante.

Mejor Cortometraje Documental

Todos los nominados en esta categoría se pueden ver a través de medios digitales, y dos de ellos están disponibles en Netflix. “End Game” es el candidato más fuerte, una investigación de 40 minutos sobre el debate alrededor del derecho a morir en nuestros propios términos. Es sobrio y a la vez dramáticamente intenso, gracias al trabajo de los directores Jeffrey Friedman, y Rob Epstein (este último ya ganó el Oscar a mejor largo documental en 1984 y 1989).

“Period. End of Sentence.”, de Rayka Zehtabchi y también disponible en Netflix, muestra en dinámicos 25 minutos el trabajo de activistas indias que buscan defender un derecho que parece básico: la distribución de productos de higiene femeninos a mujeres oprimidas por una cultura repleta de tabús religiosos y culturales alrededor de la menstruación. 

“Black Sheep”, producido por el diario inglés The Guardian ya ha ganado varios premios en festivales internacionales. Una historia que al principio parece simple. Un niño de 10 años de bajos recursos económicos se muda con su familia de Londres a Essex y encuentra un nivel de racismo que no había experimentado en la ciudad. El giro estremecedor que toma el documental es que el niño decide unirse a los mismos grupos que lo discriminan. El impacto del documental de Ed Perkins es innegable, pero los documentales que incluyen demasiadas dramatizaciones suelen no gustar a la rigurosa Academia.

Laura Poitras, directora del ganador de 2014 “CitizenFour” produjo para el sitio The Intercept “A Night at the Garden”, un corto de tan sólo siete minutos que muestra un fragmento olvidado de la historia de Estados Unidos: un congreso masivo de activistas nazis en el Madison Square Garden - en el centro de New York - a principios de 1936, en el que vemos la brutal golpiza que policías y guardias de seguridad dan a un manifestante judío. Su duración y falta de narración podrían jugarle en contra.

“Lifeboat”, finalmente, pone su foco en la ONG alemana Sea-Watch, dedicada a misiones de búsqueda y rescata de migrantes en el mar Mediterráneo. Es una especie de continuación de “50 Feet From Syria”, el corto anterior de Skye Fitzgerald, y la sensación es que no da suficiente información contextual para servir más que como una promoción de la (admirable) labor de la organización.

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